-"Las cosas no tienen un destino, tienen un camino; Se convierten en destino cuando se cruzan en tu camino
".


sábado, 19 de noviembre de 2011

EsCupido



Este tarado energúmeno, vigilante, sotreta, amorfo, plumudo con alas, que no es ni pollo ni Robin Hood, anda como jugando a la mancha con flechas, y muy simpático el atorrante, está convencido, que clavando esa aguja hace de dos zopencos uno solo.
Con tu certera flecha, el más árido de los desiertos se empieza a gestar, a la vez que el más fértil de los ríos se comienza a abalanzar, genios que no cumplen aparecen para ofrecerte deseos, estrellas que caen envueltas en miradas, solo agujerean el cielo , botellas con cartas varadas en los mares, las canciones sin permiso hablan en tu oído, camas que proponen cansancio permanecen tendidas, anillos opacos que estrangulan los dedos, soles que duran lo que un recuerdo y lunas que entierran corazones por entre sus ceniza.
Solo después de amar soy capaz de volver a amar, y no quiero que seas vos quien me diga a quien, cuando y donde, no, por más que te vea entre tarjetas y leyendas, por más que te sienta seduciéndome, por más que sienta tu viento en mis venas, voy a bajar la cabeza, por que prefiero clavar los ojos y los pies en el suelo antes de volar en tu abismo.
Si la vida esta dispuesta y el amor impuesto no va con migo, por que no te vas volando al infierno, que ahí si, podes hacer lo que se te venga en ganas, hasta podes joder al jodido y tirarle al mismo diablo, podes derrochar tus flechas, sin que nadie te reclame la herida, tarado inexperto en amores, inepto, ni si quiera naciste, no me vuelvas a tirar con nada, ni con arroz, ahora tengo que juntarme los pedazos, o seguir hasta cuando no vivan mis cinco sentidos, usándote como excusa para no distraerme recordándola, para que ella no me envuelva ni al estar despierto, ni al estar dormido , por que se que al instante en que te deje de maldecir, voy a verme lleno de sus recuerdos

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Tarde 6to Capítulo

Esa misma noche retomamos la charla con el biólogo, lo de hacer los pozos de agua, quien quisiera lo podía empezar a hacer en su casa, en donde que desde la calle no se vea, yo tenía que poner ligustros alrededor del pozo para simularlo por tener el patio abierto, pero ligustros ya grandes. Luego de atender todas las inquietudes y necesidades hablamos de lo que había pensado, ¿Cómo crear algo para envenenar el agua desde arriba, desde la montaña? El biólogo comenzó a unir cosas en su cabeza y me dijo que lo deje en sus manos, no estaba demás intentarlo, voy a recurrir a mi galera dijo. Era temprano, salimos afuera para tomar unos mates bajo las estrellas, cada sorbo era un pensamiento, me di cuenta hoy cuando llegamos al Club, que los chicos ya estaban empleando el idioma en casi todo lo que hablaban y yo no entiendo nada, es por que en realidad no he podido prestar atención tampoco estar entre ellos, pensé que mi hija podría ayudarme con eso, no veía la hora de comenzar con los aljibes, mientras más rápido lo hiciéramos mejor, la gente tenía que dar aviso de listo y esperaríamos hasta el último pozo para después regar los ríos con veneno o con lo que haga el biólogo. Me sorprendió el día entre esos pensamientos y la bocina de un auto abandonado que le sonó la alarma, falsa alarma me dije.

Ese día llegó la mala y devastadora noticia, que las vacas que se acercaban al lago en busca de agua eran matadas y quemadas, así que nos dirigimos al lugar para constatar y cuando estábamos ya cerca, se podía apreciar lo bajo que estaba el dique, lo poco que quedaba de agua, empezamos a rogar por lluvias, pero entrando el invierno es casi imposible, hasta la primavera no hay ruego que alcance, buscamos las vacas quemadas y en verdad estaba pasando eso, El Biólogo al ver esto, entendió que en primera medida, las mataban para que no consuman agua, y el hecho de quemarlas, era para que no contamine, esto fue lo que dio pié para confirmar que se la estaban robando, fue la gota que colmó el vaso y terminó de motivar al Biólogo para ejecutar el plan, no se los demás lagos, pero por lo menos este va a quedar inservible dijo.

En un tiempo, no hace mucho hubo un gran problema en el pueblo a causa de una contaminación provocada por unos venenos que se usan en los campos para exterminar plagas, Glifosato, este veneno a pesar de estar tirado en las chacras, al llover es arrastrado por el agua hasta los ríos sin perder potencia ni efecto, causando estragos en el medio ambiante, lo cual daba a entender que tirado directamente al agua de los ríos podría ser catastrófico, así que no hubo objeción, casi que lo pensamos al mismo tiempo, pero también el, por su cuenta, seguía elaborando un veneno aún peor, para que en caso de no encontrar el liquido de los campos, utilizar ese.

Al estar cerca del pueblo, ya de regreso, un hombre con su familia, todos a caballo, estaban yendo hacia Ciudad Parque, un barrio de mi pueblo y El Biólogo les preguntó, que había pasado con los dueños del campo vecinos del pueblo, a los que tiempo atrás se les había iniciado juicio por no respetar las normas de fumigación, lo hacían a menos de 500 metros de sus casas, mejor dicho, en sus casas. Este le respondió, que en la casa solamente estaban los hijos, que a los padres se los habían llevado en un camión. Nos dirigimos directamente al la casa de campo, que está a poca distancia, al llegar nos dimos cuenta que deberíamos hacer una reagrupación de gente y controlar a todos los que quedaron sin una persona que los atienda, por que los niños estaban raquíticos de hambre y también en un estado de miedo y espanto, se habían escondido como gatos detrás de unas maderas, los llevamos directamente al dispensario y este problema cada ves se estaba haciendo más grande, no eran los únicos que padecían hambre y desnutrición por esta zona.

Después de eso, nos enteramos en el club, que había llegado a manera de comunicado oficial, una nota diciendo que, “la gente de todos los pueblos y ciudades iban a ser clasificadas y a posterior separadas según su clasificación para desempeñar tareas en y por el régimen conservador”, era lo que ya de alguna manera estaba dicho y hecho, pero ahora este comunicado estaba asegurándolo. Casi sin tener que pensar, sentí que sería separado de mi hija, quede mudo, inmóvil, me estaba llenando de pánico, nada más, ¿como le digo a mi hija esto?, ¿como la preparo?, ¿cual iba a ser el final?;

Al llegar a casa ella estaba en nuestra huerta improlija, buscando que teníamos para cosechar, no pude hablar, fui al pozo de agua, que estaba por la mitad de la excavación, y le dije que hiciera lo que pudiera con la poca verdura y me llamara cuando este listo, me metí al pozo y allí llore hasta el cansancio; la bronca, la impotencia, la incertidumbre, todo me aplastaba, mi tumba sería reconfortable pensaba, agarré la pala y me dije que no saldría hasta llegar al agua, estuve un día y medio cavando, retumbaban los golpes de la pala con los gritos de mi hija que me llamaban a comer, dormí ahí dentro, amanecí y continué buscando agua, hasta que en mis pies note barro, empecé a gritar de alegría y de bronca, todo se confundía, salí busque a mi hija y nos metimos al pozo a chapotear, ahí le dije de lo que había sido anoticiado, de que tal vez fuéramos separados, que no sé de lo que va a pasar después y quizá nunca más nos volvamos a ver, mil cosas pasan por mi cabeza, que no me dejan ser oportuno ni diplomático para decir las cosas, le pedí que luche sin parar, que siempre busque una motivación de vida y si no la encuentra, que busque una motivación de muerte, pero que lo sepa y que le quede como última palabra mía, que yo nunca voy a ceder ante estos asesinos, que voy a luchar hasta el último aliento y que si salgo de esta la voy a buscar incansablemente esperando a que esté viva, eso fue un compromiso para los dos y un mensaje para que no piense en la muerte, nos abrazamos llenos de barro y ahí quedamos hasta el día siguiente.

Me desperté con frío, no tuve en cuenta que esto podría traer complicaciones a la salud de mi hija, salimos estaba amaneciendo, ella se baño, después yo, y nos acostamos de nuevo un rato más para estabilizar el cuerpo, al despertar nos fuimos para el colegio a ver que había para hacer, me llamó la atención que no encontré a nadie en la calle y que las casas estaban en silencio total, caminamos más ligero para ver si estaban por el pueblo y cuando llegamos tampoco había gente, empecé a gritar llamando a alguien, y nadie se asomaba de ninguna ventana, golpee las puertas de varias casas y tampoco, hasta que abrí una puerta y luego otra y otra y en ninguna había gente, fuimos al colegio corriendo y al llegar tampoco había nadie allí, mire hacia todos lados y mi hija también, ¿que hacer?, no comprendía nada, no sabía si estábamos muertos o vivos, si éramos nosotros los que no estaban o los otros, hasta que mi hija me llama desde un aula para que leyera lo que decía la pizarra, era terrorífico, “Quien lea esto, esperamos entienda que es el único a salvo y tiene el compromiso de salvarnos, estamos acuartelados en Embalse, nuestro destino está a la vista”

Lo primero que hice fue ir a la casa del biólogo, directamente al lugar que me había indicado, donde fabricaba el veneno, debajo de unas tablas tapadas en tierra estaba la puerta que me comunicaba a un sótano pequeño, allí se encontraban los bidones de veneno de los campos y los bidones de veneno fabricados por el, visto esto, salimos con mi hija a buscar caballos y un carro, no había tiempo que perder, conseguimos cuatro caballos y el carro, amarramos dos caballos al carro y dejamos todo listo para que, entrada la noche, saliéramos río arriba a tirar todo, mientras, nos escondimos en la iglesia del pueblo, llevamos lo que encontramos de comida en el colegio y lo guardamos en paquetes, comimos y todo lo que sobró era para el viaje, los caballos también habían comido, teníamos todo lo indispensable, Mi hija estaba cansada, pero tenía que estar al lado mío con todas sus fuerzas, la pregunta que estuve haciéndome todo el día era, ¿como fue que a nosotros no nos llevaron? Y el único pensamiento, con lógico, era que todo haya sucedido mientras estábamos en el aljibe dormidos, y que si se asomaron, seguro no nos vieron, debido a que estábamos confundidos entre el barro, hable con mi hija sobre esta hipótesis y ella se encogió de hombros, como dándole lo mismo esa u otra razón, sumergida en su pensamiento, dijo haber visto entre dormida una luz, como una linterna, entonces seguramente así es como sucedió, alumbraron, pero el barro nos encubrió, también me dijo que aprovechemos esta oportunidad y que comencemos una nueva vida, ya no hacía falta ir hasta las computadoras a dar el presente y que si así lo hacíamos, era lógico que seríamos apresados al instante, pensó en sus hermanos y descarto por el momento esa tranquilidad, ella también se puso una meta, la misma que la mía, luchar y empezar con los líquidos era la punta del hilo.

Esperamos la hora que creíamos conveniente y salimos a buscar los caballos, todo seguía tranquilo, no había modificaciones en nada, todo estaba como lo dejamos,

Sobre un banco, en el patio de la casa, se reflejó un metal, me acerque como sintiendo que me llamaba, lo busque al oscuro con las manos, pude saber que se trataba de un puñal, entonces lo guarde en mi cintura, montamos con mi hija y fuimos hasta lo del biólogo en busca de los líquidos, los cargamos cuidadosamente y salimos buscando un camino que nos lleva a Loma alta, y de ahí seguir el río del medio hacia arriba, hasta su nacimiento, eran calculo, las 20:00 hrs. de esa tarde

Yendo al oscuro parecía que nada sucedía, estaba todo muy calmo, la noche algo fría pero soportable, estábamos dejando el asfalto, entrando a un camino de tierra que nos llevaba a la montaña, mucho conocimiento de este camino no tenía, solamente una ves había andado por estos lugares, cuando con mis amigos de la adolescencia vinimos a pescar truchas, se que la huella se corta, seguir por senderos y bajar del caballo cuando se llega a unas piedras que cortan el camino, después caminar como tres kilómetros hasta el río, donde se encajona por la montaña, es ahí donde nace el río Del Medio, de buen caudal, pero para eso, teniendo en cuenta que me puedo perder, sería mejor esperar a que amanezca; llegamos a una escuela de montaña, que por lo que recuerdo, hasta ahí es casi la mitad del recorrido que hemos hecho, nos pareció un buen refugio y nos quedamos a esperar el amanecer, a los caballos le sacamos las monturas y desatamos los que llevaban el carro con los bidones, mi hija no tardó en dormirse, en cambio yo creo que dormí por momentos, intranquilo cuando otra ves el puñal se dejo ver, esta vez por un reflejo del sol, lo busqué, lo alce y pude ver en la hoja de acero un tallado con el nombre de Antonio, y me trajo al recuerdo a mi mejor amigo, Antonio, y que con el, haciendo excursiones en bici anduvimos por estas montañas, cargados con chirimbolos y las mochilas atadas de mil maneras con alambres, cordones y hasta con bolsas de polietileno, más de una ves, ¿Qué será de él?, ¿Qué será? … ¿que sería si el estuviera en el Champaqui?, me tranquiliza ese pensamiento y hasta es capas que sea así, voy a pasar por allí ni bien pueda, es posible que esté, ese es el lugar donde siempre hubiéramos querido estar en nuestros últimos días. Casi me descuido pensando demasiado, retomamos la tarea con mi hija, preparamos el equipaje, los caballos y salimos al tranco por el camino hacia lo que todavía no recordaba bien como era y como se hacía para llegar, pero era lógico que con algún río iba a tropezar, seguramente, por más que no conozca el camino, se nos cruzó una liebre y no sabía como hacer para cazarla, tampoco podía gastar energías mías ni de los caballos, así que la dejamos ir, quizá después podamos pescar algunas truchas y bañarnos antes de derramar el veneno, por lo pronto habíamos dejado unos lazos de alambre en las cuevas de vizcacha que estaban cerca del camino, en eso se estaba borrando el camino transitado y empezaban unas huella de zúlqui a marcar nuestra ruta, también se habrían como venas los senderos de animales sobre el piso y nos hacían confundir la dirección, la que por tramos desaparecía y los senderos se entrecruzaban unos con otros, pero a la distancia podía verse por donde continuaba nuevamente, hasta que las piedras le ganaban en superficie a la tierra y borraba por largos tramos toda huella, estábamos en ascenso constante, continuamos buscando los lugares por donde pudiese pasar Trocha, y Mecha, las yeguas que llevaban los líquidos, cada ves era más difícil el ascenso, hasta que llegamos a un gran tala que estaba al borde de un precipicio, es este el lugar me dije, este es el tala que marca el fin del camino, ahí esta el risco de piedra que hay que rodear para bajar hasta el río, fue nuestro fin de camino con Trocha y Mecha, todo lo que se veía desde allí era intransitable para los caballos que llevaban el veneno pero no para Trotil y Waira los de monta, entonces desatamos a Trocha y Mecha para que pasteen y salimos a buscar el río con mi hija, desde ahí no parecía haber un río cerca, sabia que estaba por allí pero,…¿donde?, dentro de tres kilómetros a la redonda, es mucho espacio, ¿En que dirección?, Mi hija me dijo que cuando se hiciera de noche lo íbamos a escuchar y tenía razón, así que volvimos hasta el campamento y esperamos la noche, pudimos contemplar el paraíso que es este pedazo de tierra, el sol sale para todos y para todos se oculta, son pensamientos que quizá, en cualquier momento de cualquier día suenen estúpidos, pero aquí y ahora son apaciguantes, Salí a buscar algo de alimento, puse más trampas y por suerte en una de ellas, al anochecer, atrapamos una vizcacha que pude cuerear gracias al puñal de Antonio, la salamos y dejamos que se oree por un rato, mientras se hacía el fuego, después de cenar pudimos escuchar el río a lo lejos, tenía razón ella, en dirección oeste de donde estábamos, nos abrazamos con mi hija e hicimos una ceremonia en agradecimiento por la incansable madre naturaleza que nunca nos abandona y a la que en esta ocasión debíamos ofender cuando derramásemos los líquidos en el río y a la que le dije que le devolveremos lo quitado, según el biólogo haciendo esto recién después de treinta años el dique y el río sería nuevamente habitado por la flora y la fauna, por lo que esta tarea, era un compromiso para mi hija, y todo aquel que se pueda salvar.

En una piedra y con el cuchillo escribí esa noche, Es la última alternativa y está en contra de mi voluntad, mi deseo es que la vida, la justicia y la libertad emerjan nuevamente. La cena estaba lista y olía a rico, cenamos hasta el cansancio y descansamos, el sol salía más temprano sobre la montaña, por lo que bien temprano empezamos a buscar por el oeste al río, cruzamos cuatro cerros y lo pudimos ver a la distancia, que entre las curvas se escondía, calculamos mil quinientos metros, fuimos descendiendo entre piedras, espinillos, tabaquillos y plantas de todo tipo, molles, acacias, aromitos y algunos pinos dispersos, todo estaba inalterado, hasta parecía cuidado, vimos el techo de una casa que estaba en un valle a la margen del río, ¿Cómo se llega hasta ahí con los caballos y el carro? Me pregunte, luego pensé, ¿pero para que?, si lo que tenía que hacer era derramar los bidones de veneno que llevaba e irme, pero llegamos a echar un vistazo, como dicen los yankees podridos, fuimos a ver diríamos nosotros y estaba todo muy tranquilo, hasta un radio viejo, que lo prendí para escuchar algo y la sorpresa era que una estacón de radio trasmitía música, la llevamos con nosotros para esperar que alguien diga de donde provenía la emisora, pero eso no pasó, también, en el patio de la casa había tres ovejas pastando, atamos una y la dejamos para buscarla cuando volviésemos de haber arrojado los líquidos al río, las otras quedaron por si a caso esta gente estuviera por ahí buscando algo, también le dejé una nota disculpándome y recomendándoles que no se muevan de ahí, por lo que pasó en el pueblo, por si no lo sabían y para encontrarlos a la vuelta si hacía falta, también le dije que la gente del pueblo había sido reclutada en Embalse de Río III.

Tomamos seis bidones y los subimos a modo de alforja a un caballo que estaba en el patio de la casa para no cansar demasiado a los nuestros, los llevamos al paso hasta el río, me puse unos guantes de goma que alcé de la casa del biólogo, de los que el tenía para manipular esto y un barbijo también, destape uno, mi hija estaba alejada, no quería que inhalara ese veneno, caminé por unas piedras hasta el medio y derrame el primer bidón, a los segundos aparecieron flotando los primeros peces muertos, el agua tomó un color amarillento y eso no me gustó por que hacía muy evidente al veneno, busqué unas ramas que estaban a la orilla del agua y até de allí dos bidones y del otro lado del río un bidón solamente, les hice un pequeño tajo con el puñal de manera que el líquido baya saliendo de a poco y que sea constante, de esa manera el color no era tan evidente, también decidí no tirar todo el veneno en ese lugar, me pareció mejor hacerlo en cada río, arrollo o acequia que encontrásemos en el camino. En eso me di cuenta que en la nota que habíamos dejado en la casa no le avisaba que el río y todos los cursos de agua que encontrase yendo desde el río hacia el sur, iban a ser envenenados, por lo que al regreso para buscar los caballos y la oveja tenía que no olvidarme de agregar eso a la nota. Volviendo hacia la casa, pudimos ver lo que estaba pasando en el río y me dio mucha pena, mi hija se largó a llorar, en un pozo de agua daban vueltas los peces muertos, eran muchísimos, también patos y garzas habían por todas partes tendidos como fideos, en ese momento desistí de lo que estaba haciendo y pensé que no tenía sentido, volví por el camino hacia los lugares donde estaban los bidones, los saqué y los enterré alejado del río, nos sentamos bajo un árbol casi vencidos y con la conciencia trillada, ¿Cómo puede ser que no sea capas de matar unos animales y estos miserables matan gente como si nada?, En eso llega un joven asustado y sin aire, me gritó que el padre estaba muriendo, me empezó a pegar y a echarme la culpa de la muerte de su padre, sacó un cuchillo y nos trenzamos en lucha, por suerte pode sujetarlo sin recibir ninguna herida, gracias a que era demasiado pequeño, pero me seguía mirando con odio, me invadió un sentimiento de culpa antes de deducir que este hombre había sido envenenado por mi, vió su caballo con nosotros, que fue, lo que le hizo suponer que éramos nosotros los únicos culpables y salí a la carrera hacia la casa, esta ves mirando el suelo, por los hormigueros y un pensamiento me hiso voltear, no podía dejar a mi hija con este muchacho enfurecido, regresé la tomé de un brazo y subió al caballo mientras que este chico montaba a otro, llegamos a la casa y una mujer mayor lloraba sobre el cuerpo entumecido de un hombre como de sesenta años, levantó la mirada y el hijo estaba llegando tras de nosotros, los gritos se escuchaban cada ves más cerca, me gritaba e insultaba diciendo que yo lo había matado, bajó del caballo y se me tiró nuevamente encima, la mujer la tomó por detrás, justo cuando me estaba por pegar con una enorme piedra en la cabeza, en eso mi hija sale de la casa con la nota que yo había escrito y preguntó si no la habían leído, y la señora contestó que no sabían leer ni escribir, entonces mi Hija comenzó a leer en voz alta, el muchacho aflojó los brazos y se derrumbó como una pirámide de cartas, cayo al suelo, los ojos se le fueron para atrás y comenzó a sufrir unas convulsiones, yo no sabía a que recurrir, el parecía estar envenenado también, pero la señora habló y dijo que le suele pasar a menudo, que son ataques que sufre desde siempre a causa de los nervios, lo atendimos con mi hija, en verdad no se como sacarlo de este cuadro, la Madre muy tranquila lo abrazo y lentamente se le fue pasando, quedó dormido en un sueño profundo, momento que aprovechamos para cavar el pozo donde enterrar al padre, La mujer señaló un lugar debajo de un gran nogal que estaba al costado de la casa, esperamos a que su hijo despierte e hicimos una ceremonia, cosa que tampoco se como se hace, fue terrible ese momento, no salía de la culpa, esta familia estaba ignorando lo que pasaba en el pueblo que estaba a unos quince kilómetros de ahí, y era por que nunca tuvieron una computadora en las manos, nunca un celular, nunca nada de eso, ni escuela si quiera, eran vírgenes por decirlo de alguna manera, y vivían de la naturaleza, sin el consumismo, sin la eterna deuda de vivir, disfrutando de la vida en lo más esencial y yo con una visita les trunqué todo, todo por un propósito incierto, por que si me preguntan como sigue esta misión, no tengo ni para decir que voy a hacer más luego, solamente me guio por una inercia ¿basada en que?, ¿Es venganza, o quiero luchar solo sin saber como, enfrentando al mundo?, ¿a qué me lleva esto?, voy a ir hasta embalse, ¿pero que hago allá? Levanto la vista y veo a mi hija esperando mi decisión, veo a esta gente que está ahora desolada, no se de mi Hijo ni de mi Madre, volvió el empecinamiento o el deseo de seguir con lo que estaba haciendo, eso tengo que buscar, a ellos, a mi Hijo y a mi Madre, cambiaron los planes amor, le dije a mi Hija, vamos hacia el Norte ahora, vamos a empezar por nosotros, hay tanto por hacer por nosotros, que con la gente del pueblo, después veremos que hacer. Le prometimos volver a esta familia y salimos sin perder tiempo hacia el norte, llevamos la oveja y unos huevos de gallina que la señora nos juntó, a su hijo lo vi sentado al lado de la tumba de su padre y no levantó la mirada cuando nos fuimos, busqué el camino hacia donde estaban nuestros caballos haciendo un descanso en cada sombra, llegamos hasta ellos, decidimos abandonar a Trocha, la más vieja y quedarnos con Mecha para alternar, hasta llegar a la ciudad de mi Madre, en el camino pude ver que los camiones estaban al ritmo de antes, constantemente en caravana llevando supuestamente agua, me fui por donde había ido antes, pasé por la casa del viejo y estaba cerrada, seguimos sin parar, ni bajamos de los caballos, seguimos al paso, las primeras luces de la ciudad ya se veían, entramos directamente por la cantera abandonada, donde tampoco había indicios de gente en los alrededores, de ahí a la casa de mi Madre solo faltan nueve cuadras, el apuro por llegar me hiso perder el cuidado, de todas maneras no veía gente y ya suponía con lo que me iba a encontrar, con nada sencillamente, con nada, y así fue, en casa de mi madre no había nadie, en el barrio no había nadie, en la ciudad no había nadie, el tajamar estaba vacío y de el salía un olor nauseabundo, en el piso había pescados y musgo podridos, la ciudad cubierta por un manto de hojas secas y húmedas y mucha tierra acumulada en todas partes, llegamos a la iglesia y ahí sobre un banco tapado en tierra había un escrito hecho con los dedos: “No tenemos destino”, tenía la respiración en su ultimo aliento, en contraparte con la esperanza que no termina de alentarme, se disputan las emociones, mi hija entro en debate con su suerte y la que yo tenía para darle, nada, de eso no sale nada, solo de un instinto puede darnos alguna alternativa, nos fuimos para la casa de mi Hijo, todo era un mismo paisaje ahí en la casa, solo que mi hijo astutamente dejo escritas sus iniciales con aerosol y una flecha por debajo a modo de indicar un rumbo que indicaba el noroeste , entonces estaba claro que si a la gente de Calamuchita la reclutaban en Embalse a la gente de acá la reclutarían en Carlos Paz. Al volver, a los caballos se los veía sedientos y no había agua por ningún lado, me acordé de una laguna que esta saliendo de la ciudad hacia el oeste, que se formo a causa de una vertiente que se abrió en la cueva de una mina de cuarzo, justo por donde pensaba ir, mientras era un ruego que hubiese agua, cuando asomamos por una calle abierta por cartuchos de trotíl, pudimos ver que la laguna era un pozo enorme, era la cavidad del agua que en algún momento existió, solo que bien al final del pozo, se veía una cueva donde hicimos noche o parte de lo que quedaba de la noche. Al amanecer camine adentrándome a la cueva y escuché agua caer entre las piedras, fue como encontrar oro, llamé a mi Hija y ella se acercó corriendo y gritando de alegría, buscamos a los caballos y bebieron muchísimo, hasta pensamos que les podía hacer mal tanta agua de repente, nos estábamos aseando cuando un ruido nos inmovilizó, el suelo estaba quieto pero del techo de la cueva caía arena, piedras y polvillo, empezamos a correr arriando a los caballo hacia fuera y gritando, yo sabía que el tropel de los caballos había causado ese movimiento y que si corrían iba a ser peor, pero el susto de los animales era tan grande, que todo intento por calmarlos fue imposible, no veía delante de mi, el polvo que levantaban los caballos y el que caía me dificultaban la respiración, a mi hija la escuchaba que gritaba delante de mi, eso era lo que me guiaba hasta que vi un pequeño resplandor, cuando salí mi Hija estaba mirando hacia adentro con un caballo tomado de las riendas y yo salía solo

viernes, 7 de octubre de 2011

Tarde 5to capítulo

Mi pueblo trabajaba organizado en todas las funciones, nos damos contención, pero acá no, ¿será que al ser más es más difícil?, ¿Será que el hecho de saquear a dividido a la gente?, ¿Que más tendrá que ver con esto, de estar todos enfrentados?, así fui pensando hasta la casa de mi hijo, quizá este equivocado también, pero me cabe esta idea, acá no hay recursos como allá, acá la gente no tiene tierra, no tiene río, no se conocen entre si, no hay lazos de ningún tipo, acá se vivió siempre para uno mismo y el otro fue siempre un extraño, se están terminando entre ellos mismos; esto es un caos, a medida que tramaba conjeturas, me iba apurando para llegar, ya perdía noción de los riesgos y procederes, sin darme cuenta estaba desesperándome, antes de llegar ya estaba preparado para enfrentarme a cualquier cosa y de cualquier modo, tengo que sacar a mi hijo y a mi madre de acá, sea como sea, pensé en buscar una casa pegada al arrollo, camino a una gruta, donde se pueda sacar provecho del lugar y alojarlos ahí, pero ¿Cómo? si esta todo custodiado, veré a mi regreso en las proximidades que hay, llegue de mi hijo por fin, golpee y nadie atendió, insistí y nada, hasta que la vecina desde su casa me escuchó, salio y me dijo que estaban en la iglesia al frente de su casa, al ir me encontré con muchos fieles ahí rezando y hablado del tema, mi hijo al verme sonrió con satisfacción, la madre se acercó con los ojos casi salidos y me preguntó como había llegado hasta ahí, si no era posible, no le dije como hasta saber bien como pensaban ellos, eso era estrategia nuestra, entonces dijo que yo tenía algo que ver con todo esto, trate de explicarle que no, ¿que le hacía pensar eso?, pero levantó la vos y me gritaba que era un traicionero, que me estaba infiltrando para sacarle a mi hijo, le dije que no mil veces, pero no escuchaba, la gente se empezó a acercar y me sacaron a puñetes, tirones y patadas, cerraron las puertas de la iglesia y no pude volver a ver mi hijo, la gente que estaba afuera siguió con las agresiones por lo que tuve que escapar, retrocedí unas cuadras y reflexioné o me resigné no se bien, los vi bien, al menos estaban entre gente, que en definitiva llevarlo era correr riesgos, había venido a ver como estaban y si estaban mal, si los llevaría, se que mi hijo me entiende, siempre entendió, regresé hasta la casa y dejé una nota por debajo de su puerta, siempre voy a estar hijo, eso decía la nota, le explique como era que había llegado para que no se deje correr por los miedos de la Madre, le conté que había hecho para escapar de mi zona y el cómo de todo, me retiré arrastrando la última imagen de Él contra las paredes y el asfalto, por entre las matas de yuyos en donde antes eran jardines, hasta en las distancias que yo había hecho lo mezclaba con migo en un sueño, fueron metros, cuadras, fueron días, caminando como para atrás o como que en ves de irme yo, era la casa la que se alejaba; de a poco me estaba acercando a casa de mi Madre, veía que todo estaba igual, abrió la puerta otra ves con susto y entré, le mentí, le dije que había podido estar con mi hijo y que los vi bien, que estaban en la iglesia y que el sacerdote junto a otros fieles los contenían y ayudaban con todo, por lo que me iba tranquilo en lo que respecta a ellos, pero angustiado por vos Ma, le pregunté que le estaba haciendo falta, como prioridad, y me mostró el patio de la casa, ahí tenía una huerta con algunas legumbres, algunas frutas y las gallinas que habían quedado las tenía bajo llave en un galpón, le había puesto corriente a todo el alambre que rodeaba la casa y había un chico que le traía algunas cosas de las que robaba a cambio de otras que le hacían falta a el, me dijo que estaba viviendo el día como sobreviviendo a las circunstancias, era ya más de media tarde, nos sentamos en la cocina, me sirvió un baso de agua y dije, esto es lo que causa todo el problema, si no es para nosotros no es para nadie me dije, tenemos que hacer lo imposible para contaminar y dejar inservible el agua, el barco no es de nadie más que de nosotros y lo hundiremos antes de entregarlo. Eso fue un juramento, mi Madre no pudo decir nada, creo que no entendió lo que dije, ella me quería para siempre como yo a ella, pero todo era una inmensa incógnita, al metro de estar donde estuve, ya cabía la posibilidad de que lo que vi, estuviera diferente, le conté todo lo que estábamos haciendo en mi pueblo y se contentó, le dije como había llegado hasta acá, su ciudad, y como era mi regreso y se tranquilizó, pero no podía prometer nada y lo entendió.
El sol estaba otra ves entrando, entonces tuve que serrar la puerta de su casa del lado de afuera y retirarme, mi Madre quedó sentada en un sillón con unas mantas en la espalda, al llegar a la calle escuche la cerradura y la llave de la luz que le daba corriente al alambre. Los pazos hasta donde estaba Lansa eran duros, contracturados, cortos, impropios, tenía miedo a que Lansa no estuviera y me invadió la incertidumbre de que hacer en tal caso, imaginé a mi hija que estaría sentada sobre el techo de casa para ver más lejos y así poder ver si yo aparecía en la distancia.
Lansa estaba gracias a dios, pero sin bozal, ni apero, ni estribos, me habían sacado todo, no sabía que hacer, si montar así o no, maldecía a todos estos malditos pero entendía que era el recurso que tenían, esto era la ley del arrebato, me preguntaba si en estas horas de estar acá, ya me estaba involucrando, por que cada ves tenía más ganas de enfrentar los desafíos, aunque sean demenciales; me fui hasta una casa que vi mientras iba llegando a Lansa, que tenía caballos atados y tome todo lo que me hiso falta sin problemas, robe dos gallinas y los huevos que estaban en el gallinero, saqué un cuchillo que estaba en un banco y me fui, también deje una nota que se lo devolvería, no se cuando, pero si vivo seguro que si, al salir pude ver a los dueños que me estaban mirando, pero que no hacían nada, estaban asustados de verme, era lógico, todos estaban aterrorizados de los desmanes que había, yo en un día me convertí en uno de ellos.
El camino de regreso comenzó con un sinfín de preguntas sin respuestas y el cometido, como el pensamiento era también uno que se confundía con dos, llegar, o volver. Lansa estaba descansado, por lo que le dije, depende de vos este viaje hermano y empezó a dominar la situación y el sueño a dominarme, por momentos, al paso, me daba cuenta que al abrir los ojos, había dejado mucho atrás sin haberme dado cuenta, espero que baya en el camino correcto, mañana veremos, luego reaccione, no podía dejar en manos de un animal todo lo que hasta ahora había hecho, por lo que decidí bajar y dormir un rato, solo que ahora no tenía manta, también me la habían robado, de todas maneras el sueño me venció y hasta fue bueno no tener la manta, por que el frio me despertó, de lo contrario se hubieran ido importantes horas sin haber avanzado por el hecho de dormir, el paisaje fue emergiendo y los recuerdos de a uno empezaron a desfilar por mi interior, desde el comienzo mismo de mi infancia, de los primeros amigos, la presencia de mi madre, mi padre en el patio con los juguetes míos, las cosas del patio ese, donde pasé muchos días, mucho tiempo, los árboles, las palomas, cuando escuchaba el llamado a almorzar, cuando mi padre venía del monte, donde se disputaba cada noche el título de héroe por extinguir la plaga, como hacen con nosotros, pero él con los pumas, llegaba a veces tarde, pasada la medianoche, con un puma en el baúl del auto y los vecinos se amontonaban para verlo y el contaba como fue que lo cazó, a el le encantaba internarse en el monte y eso me resultaba familiar con esto, venían en el aire y chocaban contra mi rostro las fotos de los cumpleaños, los amigos; todo y cada uno de ellos, los recuerdos desordenados, me iban durmiendo como con su tranquilidad, note frío en las mejillas, me seque con el puño, y note la barba larga, mi hoy encima, sin márgenes para pensar más en mi, le di con los talones en las verijas, corrió y corrió casi desbocado buscando el camino, la vida, hasta que un gran hormiguero marcó su final, sentí una rama quebrarse debajo nuestro y en un instante estaba dando vueltas por el suelo, al terminar de revolcarme me levanté y busqué a Lansa, pero Lansa estaba tendido en el suelo con el hueso expuesto de su pata derecha, miraba con los ojos vidriosos y crecía una lagrima desde allí, un calor me subió hasta las sienes, un ardor en el pecho, un ¿Por qué? Que se desparramaba como agua sin contención, ¿Por qué te pedí esto Lanza?, se quiso levantar, por que las hormigas encarnizadas ya lo estaban comiendo de a poco, pero no pudo, volvió a caer y relinchaba, ni si quiera lo podía acariciar por que al acercarme también yo era devorado, me saqué la remera y lo limpie hasta donde pude, corte ramas y le sacaba las hormigas, pero eso las enfurecía aun más, me gano el llanto, la indignación por este destino, busqué una piedra, lo más grande que pude alzar, tenía que terminar con esto sin pensar, me acerqué y me miró tranquilo por mi intención, como sabiendo que eso lo esperaba y a la vez, como pidiendo que hiciera eso, pestañó comprendiendo que ese era nuestra separación, deje caer la piedra con fuerza en su cabeza tratando de ser certero y ahí quedó, en ese hormiguero que lo devoraba sin piedad, quedé afónico, con las escamas de las lagrimas secas en el rostro, con el agudo dolor en el pecho, lo despedí y le agradecí tanto, sin sentir las rodillas me levanté y comencé a caminar.
Recordé la posta que debía estar a pocos kilómetros, me bañe en un arrollo que estaba de paso, seguí caminando hasta que un perro me ladro, ahí paré para escuchar de donde venía el ladrido, luego vi al perro que se alejaba de mi, no me quise distraer, le desee suerte, pero al rato estaba a varios metros detrás, siguiéndome, pensé en que con él podría cazar alguna liebre, entonces, Sordo le puse de nombre, por que me acorde de una vieja película que se llamó El Sordo Smith y su amigo el Orejas, si no le gusta, no hay problemas, te pongo orejas, y sin saberlo el perro en realidad era sordo, lo llamé y no obedecía, pero si, si hacía ademanes, el levantaba las orejas, al vicio, pero las levantaba, me siguió hasta la posta donde estaba una familia del pueblo y el esperado caballo, ahí le dieron un lugar a Sordo, hablamos poco, le dije que de lo que el perro case se acordaran de llevar parte a la escuela, esta gente estaba controlada por teléfono también.
El tema del teléfono cubría un área, pero daba la posibilidad de poder desplazarse con el, en discrepancia con la PC, no se con los táctiles que pasara, pero en los teléfonos viejos, no era necesario asentar las manos para el registro diario ¿Qué pasaría si encontrase el lugar donde hace frontera un área telefónica con la otra que le sigue inmediatamente?, ¿Podría la gente de un área intercambiar su teléfono con el de otra justo en el límite? Si esto fuera posible lo único que restaría sería, que al momento de intercambiar teléfonos, también intercambiar nombres y datos, los que para no tener problemas se deberían tener ya listos y asentados en una tarjeta o papel, cosa de no perder tiempo si no fuera necesario. Era otra incógnita y a la ves pensé en la posibilidad de que mi madre acuda a ese recurso para venir a casa y ¿también la tendrían los que habían sido tomados por una notebook?, pero hasta ahí no se bien, pues en las notebook, deduje que cabía la posibilidad de que el propietario de una, guarde varias direcciones a la ves, y la maldita pantalla que seguro, pide las huellas, por lo que movilizarse sería más complicado.
Llegar al pueblo me parecía increíble, el hecho de haber dejado a mi Madre en esa situación me torturaba, quede perplejo por haber visto a mi hijo y no poderlo abrazar por esa estúpida reacción de la Madre, ¿Cuándo será la próxima ves?, ¿Qué ara mientras tanto?,, ¿Habré quedado como un militar de la guardia ante él?, lo de Lanza, el caserío, todo rondaba en mi cabeza, lo del viejo Domingo, ahora me acuerdo que el tendría que estar en el pueblo, espero haya podido llegar, estaba cerca y otra ves pude ver ese constante tráfico de camiones sobre la ruta que bordea el dique, una caravana incesante esta vez los reflejos eran del sol, a los pocos minutos estaba entrando al pueblo por un campo que linda al norte del campo, solo pasando un alambrado, ya estaba sobre la calle de mi casa, son tres cuadras, las piernas temblaban, estaban incontrolables por los nervios y tenía una ampolla formándose en mi planta de pie derecho, no sabía con que panorama me encontraría, intenté abrir la puerta de casa y estaba serrado, calculo debían ser horas de la tarde, el sol estaba a pleno, miré para todos lados y no había nadie, me invadió el pánico, trate de forzar la puerta pero nada, rodee la casa para golpear la ventana de la pieza y tampoco, había un silencio muy profundo por todos lados, hasta que paso una señora mayor y me dijo que todos estaban en el comedor, que ella iba para allá, recién ahí se fue el sonido del corazón en mi sien, por dios hasta el colegio hay dieciocho cuadras más, ya no tenía más fuerzas, pero al pensar en mi Hija comencé a caminar, la mujer caminaba lento, pero me tenía que esperar, no se si por lo que le contaba de lo que había hecho, o por educada, llegue y me recibieron, bien nada me daba la sospecha de algo malo, miré entre la gente y no estaba mi hija, así que pregunté por ella, y me dijeron que estaba en las huertas en una comisión, que hasta la tarde noche no venía, eso me alivio y me dio orgullo de ella, entre a la oficina y cerré la puerta para charlar con el biólogo y le comenté lo que había visto en la N 5, me dijo que estaba al tanto, que uno de los camiones del convoy se había dado vuelta y que lo que transportan es agua, agua potable, que los diques estaban siendo vaciados sin miramientos, le comenté de lo que había visto en la ciudad de mi Madre, en la gruta y me dijo que debía ser que estaba custodiado por ser agua muy pura, por que a las vertientes de acá también las habían cercado y estaban custodiadas, ¿que hacer?, le dije de esa idea de envenenar toda el agua, pero ¿Cómo?, Los ríos arriba en la montaña, hacer algo para que el agua se infecte desde arriba hasta los lagos, me dijo que sería el fin de toda otra posibilidad, hasta de la nuestra, hasta nuestro fin inclusive. Se me ocurrió hacer pozos de agua para nosotros, pregunté, ¿Qué va a pasar cuando toda el agua se haya llevado? La respuesta era la misma, si hacíamos algo o si no lo hacíamos, moriríamos, todo quedó en el almacén inmenso de los pensamientos, dejemos eso ahora, esa va a ser la ultima alternativa, es que ya no tenemos alternativa dije, es verdad, no puedo afrontar esta realidad me dijo, hay que darle forma, primero, los pozos en este pueblo nos dijimos. Esta noche lo hablamos en el Club, eso fue lo último que charlamos.
Al salir de la oficina me contenté, vi a Domingo entre los que estaban ahí, y lo fui a saludar, nos abrazamos y me pidió el documento de su mujer mientras se sacaba el collar, le dije que Lansa había tenido un problema y que le había rendido homenaje al dejarlo, también que no lo pude enterrar, por que me lo impedían la hormigas y para echarle tierra necesitaba algo y no había nada y tampoco tenía tiempo, el me entendió y me dijo, “de a poco todo es como antes de nacer” Lo abrasé para despedirme y el collar quedó en sus manos, tenía que encontrar a mi amigo, a quien le deje la tarea de ir a mi trabajo a poner la mano en la PC, me pararon en la puerta para hablarme de no se que y lo interrumpí para preguntarle por mi amigo, justamente de eso es que quiero hablar me dijeron, la mano de el fue evidenciada, lo descubrieron y se lo llevaron, pero antes, dejó tu mano en tu casa, cosa que siempre hacía para no estar comprometido en tenerla, tuvimos que descartar las manos de vaselina, y eso ¿cuando fue?, pregunte ¿quien se encargó de poner mi mano? Su hija me dijo, estuvo haciéndolo hasta hoy. No entendía mi frialdad, no me causó pena, ni bronca, ni susto, nada, lo que le había pasado a mi amigo Corrí hasta su casa, estaba vacía, subí las escaleras agarré los cd no se por que, pero era lo único que había, me di un baño, me afeité y fui a esperar a mi hija, mientras esperaba mi pensamiento era el de una calculadora
Es soportar muchas cosas, es la rabia lo que me mantiene vivo, es la sed de vengar cada uno de los que fueron chupados, como se decía en épocas de represión, hoy, esta noche voy a insistir en el club con lo de envenenar el agua, eso, aunque sea solo lo voy a hacer, llegue a casa y estaba serrado aún, me senté en los escalones y me dormí, sentí al momento, el ya inconfundible te amo de mi hija, que al mismo tiempo me envolvía con sus brazos y lloraba repitiendo te extrañe, te extrañe, no me faltes más, los dos lloramos, entramos y decidí que por esa noche, sería mejor estar en casa con mi hija en ves de ir al club. Cuando nos acostamos la note muy delgada y yo también lo estaba, ella se puso un camisón de mi madre, diciendo que lo usaba para no sentirse sola, preguntó si había estado con ella y con su hermano, le dije que si y que por la mañana le contaba todo, me dijo lo de la mano, que estaba sobre el ropero detrás de los bolsos y la escuche soltar el aire y relajar el cuerpo, acaricie su cabecita hasta quedar dormida.
Desperté sobresaltado por un golpe en la puerta, mi hija seguía dormida, me tiré de la cama al piso, desperté a mi hija, nos metimos debajo de la cama sin hacer ruido, ella conteniendo el llanto llorisqueaba, Salí del dormitorio y vi a la perrita tranquila que movía la cola, salió de su cucha y vino hasta mi como si no hubiera pasado nada, en realidad debería haber ladrado me dije, y no lo hiso, me acerque a la puerta y no había nadie afuera, ¿Qué fue ese golpe que escuche?, ¿lo soñé?, si, lo soñé no cabe duda, después del susto apareció el sueño que tuve con todos los detalles, pero no se lo conté a mi Hija, por que era increíblemente posible que suceda, una ves que sea llevada el agua, separaran a los ancianos, a los niños, a los adolecentes, a los que tenían estudio de los que no, a los facultativos y profesionales del resto, a los políticos mismos, a todos de todos, esa fue la pesadilla que tuve, era un sueño pero había que tenerlo en cuenta, solamente le dije lo que tenía pensado, hablar en el club después de hoy, por la noche.

domingo, 2 de octubre de 2011

A caso...

A caso, por que te lo digo cantando, crees que te festejo?
A caso crees que aplaudiendo, te reconozco como líder?
A caso crees que si me levanto, es por que te respeto?
A caso crees que si te miro, te admiro?
A caso crees que si te escucho, es para hacerte caso?
A caso crees que por que camino, sigo tus pasos?
A a caso crees que si asisto, es por que quiero estar?
A a caso crees que lo que tengo, es gracias a tí?
A caso crees que resando, se te ve devota?
A caso crees que si me acuesto, descanso?
A caso crees que tenemos identicas bondades?
A caso crees que grito por que algo me duele? 
SUELTO LA VOZ Y LO QUE TENGO EN LAS MANOS Y MIS PASOS,...
SIN HABER IDO HASTA MI SUEÑO, RENIEGAN AL ANDAR POR VOS.
He nacido libre, he tenido todo el aire, todo el sol, he corrido campos, campos que ahora no se de quien son, si es suelo Argentino o de algún vecino o tal ves del asesino invasor.
TE PIDO QUE MEDITES ANTES DE HACER, CONSULTALE A TUS VENAS, SI LO QUE A VOS TE VENERA A NOSOTROS NOS CONDENA.

lunes, 19 de septiembre de 2011

Tarde 4to Capítulo

Detesto desde el primer celular hasta el ultimo, desde el tarro con el hilo o más allá, desde el cuerno, desde el humo, desde los criterios de ocupación de las razas, la codicia,… la codicia , todo pende de una loca decisión ahora, y ahora hay que ganarle al tiempo y ahora ya no vivo para otra cosa que no sea escapar de esto. Siento que me hablan, escucho, el desesperado con el desesperado nos encontramos agarrándonos de la solapa y en silencio nos dijimos suerte compadre, ¿es la voz de la locura, o somos dos? Si somos dos me siento mejor.
No se de donde habían salido tan impecables a proceder, contra el que no puso sus manos en el monitor, contra los que eran de otra religión, hasta el mecanismo de todas las fuerzas militares Argentina estaban, al parecer, codificadas para que en determinado momento todo quedara así, inútil e inservible o dominado. Nada quedó en las manos de este país, ni si quiera la recolección de basura, que ahora ya la veo interponiéndose ante todo y todos, nos esta tapando, reaccioné, tenemos que buscar la manera de recolectarla, por que empezará a dar complicaciones en la salud de algunos o de todos, los barbijos estaban escaseando y el dispensario tiene pocos insumos ya.
Algunos padres decidieron abocarse al deporte para los niños y jóvenes, suena incomprensible pensar en eso en momentos como este, pero era razonable, los chicos deben tener la mente en donde corresponde y no en estos líos que ni los grandes comprendemos.
Algunas madres organizaron hacer huertas para el sustento, pensaron también en cultivar hiervas medicinales, que por suerte este es un lugar muy cuidado en ese sentido, gracias a que una importante comunidad de hippies, que no se si anticipados a esto o por rechazar el sistema, han cuidado del suelo como de una madre y debo decirlo, más que nosotros y han desarrollado una auto dependencia sabia muy necesaria en esta circunstancia.
Como primer mandamiento respetan y a la ves también doctrinan y concientizan constantemente a sus hijos, también tratan de concientizar a la gente con la que se relacionan día a día, sobre las prestancias que tiene el suelo y de la generosidad de las huertas, a la que hoy nos vemos con la necesidad de recurrir.
En el club se continuaron con las clases del primario para mantenernos algo organizados y esta fue también una materia obvia que se incluyo como una más, de manos de quienes realmente la practicaban día a día, contamos con la colaboración de un biólogo, que también pertenece a la comunidad hippie y desde ahora tenemos como única y sagrada ley, impuesta por él que es cuidar el suelo, no dejar que nada lo altere, y tenemos el anhelo de que de eso,… ellos no se apropien también.
Comenzamos a hacer rituales que tienen la intención de agradecer lo que la tierra nos da, buscamos entre libros y sacamos de algunas personas, todo lo que nos informe sobre cómo tratar a nuestro planeta y buscamos aferrarnos y a sostenerlo como algo sagrado para pedirle humildemente que nos siga dando y por mi parte en cada ritual o ceremonia, pedí que no me sobrepase el temor de creer que seríamos parte de un exterminio, este pensamiento fue censurado por mi, en mi cabeza, a la vez que se formaba. Sonaron fuertes en un intervalo. las frases de Ella, una amiga, Daniela de Bs As, que me quería concienciar, por medio de unos links que me mandaba, sobre la intención que ya tenían de liquidarnos, que estaba en la mesa de estos malditos desde antes que llegaran a América, pero,… ¿como saber que iba a ser así?, tan repentinamente, cuando en el día a día los canales hablan solo de futbol, cuando estamos distraídos con las noticias mediáticas, cuando prestamos atención a cosas que pasan fuera, y a cosas superfluas, tampoco estoy seguro de que tenga que ver con eso este horror, no me puede entrar semejante idea. Esto que esta pasando ya lo venía hablando con amistades como con Daniela, pero parecía descabellado. ¿Que será de su suerte en esa ciudad caótica desde antes, desde antes que esto?
Por un lado pareciera que al estar todos en esa función de recurrir a la madre naturaleza, sin querer también estamos revirtiendo esta costumbre tan devastadora, la del consumismo, tan estresante,
La mente iba muy ligero, tan ligero que hasta se comportaba sabiamente, deduje después de unas simples preguntas ¿que es el consumismo? Y ¿como controlarlo?, por ejemplo, ¿Cómo es que sentimos sed? Los riñones necesitan funcionar y cuando están sin líquido provocan sed y luego nuestra mente busca agua, ahora imaginemos una heladera en un negocio con unas latas de cervezas heladas, la mente directamente sin recibir la orden de los riñones, abre la heladera, saca la cerveza, la destapa y de un sorbo se la termina, sin tener en cuenta a los riñones. ¿Qué sucedió?,… Obviamos la necesidad, Eso es lo que hay que tratar de educar, la tentación que nada tiene que ver con la necesidad, al bajar la mirada pensaba una cosa, al levantarla pensaba otra, al serrar los ojos veía otras y al abrirlos no entendía nada, todo parecía inútil, ¿pensar en rebelión?¿como?... si lo intentábamos por la fuerza, creo que duraríamos medio día solamente, pero por el lado de la astucia no sabíamos que pasaría y no estaba de más correr el riesgo.
De repente, sin aire, aparece en la puerta de casa mi compañero, a quien le dije que hoy también hiciera lo de ayer, hacerse pasar por mi en la PC de mi trabajo para asegurarme que este engaño funcionaba, y así tomar la decisión con seguridad, de salir por más de 24 horas del área. El llegó corriendo con el caballo que teníamos y me lo dio con apuro diciéndome que en la PC, apareció una nota que pedía, que yo pusiera la mano en la pantalla antes de los 10´, Tome el caballo al que jamás había subido con semejante compromiso, no sabía ni por donde montar, estaba recién empezando con esto, no se que podía hacer el animal, si me tiraba iba a ser directamente buscado y llevado y lo peor, quedaba todo el plan rebelado, pero ante la magnitud del problema había que cabalgar, me dije que si a pie tardaba 6 minutos a caballo tendría que tardar dos a lo sumo tres minutos, así que mientras iba, sume el tiempo de mi amigo con el mío y ya tenía 6 en contra, también estaba el tiempo que tardó el en reaccionar y decidir que hacer, abran sido dos minutos más me dije, entonces si llego a tiempo serás dos los minutos que me quedan, todo esto y el miedo a no ver más a mis hijos y a mi madre hizo que de alguna manera el caballo y yo nos conectáramos en alguna dimensión, creo que se dio cuenta de mi desesperación, sin darme cuenta de con que calidad cabalgue, llegue hasta la PC, al bajar pude ver la PC en negro, me asuste más aun, pero era por que estaba en descanso, pulse el mouse y el cartel estaba y que en minutos de tiempo, me quedaban 1 y medio, posé la mano derecha y la pantalla se borro al segundo y todo normal, otra vez me invadió un llanto cayado que me hizo pensar en desistir de todo, no vas a poder así como así hacerte de todo, reaccioné nuevamente, en esta carrera no importa terminar sin piernas y sin brazos.
Nos hicimos cada uno, una plantilla de la mano derecha con vaselina liquida y a todos los que estábamos en comisiones y teníamos que depender de alguien que nos hiciera figurar en la PC le dimos una mano falsa y así se comenzó a hacer, con cada uno que tenga que salir por algún motivo del pueblo, también dejábamos caballos descansados y comidos en campos aledaños, que quedaban en manos de gente que se distribuyo y que se alternaba con el nombre de posta.
Previo a esto decidí ser yo el voluntario a poner la mano falsa en un segundo pedido de comprobación que hicieron y al parecer todo caminaba de nuevo, luego si, llegó el momento de tratar de llagar y volver de la casa de mi Hijo y de mi Madre que están a no menos de 40 kilómetros de aquí.
Hubo quien iba en el día a los pueblos vecinos de incógnito a llevar mensajes o buscar algún recado, así obtuvimos la vaselina líquida, pero todo debía hacerse por caminos alternativos cruzando campo, abriendo tranqueras y de noche, pues en las rutas solamente transitaban los vehículos militares y si éramos vistos directamente éramos transportados, no se hacia donde.
La prostitución fue la llave en un pueblo vecino, fue el canal de transacciones entre las necesidades de los militares y las de un pueblo, que si bien muy limitadas pero buenas al fin, donde las chicas corrían más de un riesgo, esto trajo aparejado una especie de jerarquía mezquina entre ellos y también un problema extra, que de a poco fue involucrando a gente en relaciones peligrosas para la comunidad.
Hoy llegaron al pueblo unos camiones que estacionaron en los mercados y almacenes a sacar todo lo que se había vencido en góndolas y heladeras, sacaron la carne de las carnicerías, todo estaba ya putrefacto, pero hubo quienes comieron algunos cortes que se cayeron y dejaron tirados en el suelo al irse, sacaron lácteos, conservas, carne y embutidos, todo, y dejaron ahora sí, las puertas abiertas, la gente, entre ellos yo también, saqueamos el resto de mercadería que quedaba, los más codiciados fueron los atados de puchos, el tabaco y las garrafas de gas, que ya no quedaban, los caramelos fueron el deleite de los chicos, todos en la calle riéndose por esto y algunos mirando desde lejos con la mano tapándose la cara, no podían creer lo que veían, en que nos estábamos convirtiendo, gritaban y se peleaban por lo poco que quedaba. Ahora pude ver otro tipo de gente que pertenece a este ejercito de reclusión, estaban como en la casa de mi compañero, los vestidos de color aluminio y visera oscura parados uno en cada esquina del camión y el resto que eran otros cuatro, de blanco, que a la vez, eran los que se ocupaban de cargar con los desechos, estaban también con esas armas, que no se como clasificarlas ni como funcionaban, lo que me llamó la atención, fue que estaban siendo apedreados por los que estábamos ahí y que ni si quiera, inclinaban un hombro para cubrirse, ni si quiera manifestaban dolor alguno y eso que algunas piedras les daban en la cabeza, ellos seguía inmunes haciendo la tarea, eso me llevo a pensar dos cosas, que cabía la posibilidad de que sean robots, pero lo descarte, no se por que, tal vez por que pensé en un blindaje que era más creíble y lo otro que me extrañó fue que ninguno abrió fuego, por lo que deduje, que solo lo hacían con recomendaciones precisas y que por eso es lo de, “conservados”
En el club ya había muchas cosas organizadas cuando me fui esa noche a ver a mi madre y a mi hijo, había escuadras que tenían funciones determinadas, grupos que estaban a cargo de las huertas al otro lado del río, divididos entre los que labran, siembran y cosechan y entregan a los que distribuyen, que a la ves daban prioridad a los niños, que para que no hubiera problemas se los concentraba en un horario en la escuela y se les cocinaba ahí , grupos que se ocupaban de lo avícola, palomas, patos, gallinas, codornices, todo de esta margen del río, ahí, también existía la misma organización y del lado oeste de la ruta, se hacían las siembras de granos, cultivos para abastecer al pueblo, también grupos que se ocupaban de la higiene, que a su ves estaban divididos por sectores de no más de cuatro manzanas, en algunas casas ya no había ni luz ni agua, en otras si, los insumos de higiene ya no existían, se fabricaban jabones y velas, las velas iban sustituyendo a las lámparas que se quemaban o que se consumían por el uso, las maestras seguían con el nuevo idioma que se trataba solo de verbos, lo demás era con solo señalar lo que se quería, el deporte distraía a los niños y se hacían juguetes de madera, las computadoras se fueron olvidando.
En el camino a caballo hacia la casa de mi Hijo y de mi Madre, después de haber puesto la mano en la PC, pensaba en todo esto que estaba surgiendo, casi un nuevo mundo, a lo lejos, al este, unos destellos me sacaron del pensamiento, pude ver un sinfín de camiones que transitaban por la ruta, entre el lago y mi pueblo, los alcanzaba a ver por el brillo de las luces que entre el amanecer y el de sus luces, que brillaban en los tanques de acero al otro lado del lago, por la ruta N 5, era un interminable e ininterrumpido tráfico, que a unos tres kilómetros de donde yo estaba podía distinguir, esto quedó como el peor de los tantos amaneceres hermosos que vi. Tuve en cuenta las rutas más usadas y me cuidé de no acercarme demasiado a ellas, fui siempre haciendo camino y respetando las postas, que hasta donde yo sabía, contaba con una, más no se había podido hacer, lo principal era cuidar los caballos y tratar de no levantar polvo al andar, tampoco cruzarse con perros, busque lo más pegado posible a las altas montañas, pasar entre San Clemente y el Observatorio, tenía frutas para comer y una manta; Lo que pasaba en la ruta era una incógnita que había que debelar, pero a mi regreso, ahora no me podía distraer, pensé que en el pueblo quizá ya se estén ocupando de este tema; Ya era medio día y seguía cabalgando, todo estaba relativamente tranquilo, tuve que parar, por que me enfrenté a un caserío que en primer momento pensé en esquivar, pero después me llamo la posibilidad hacer contacto, con el propósito de tener más postas de comunicación, entonces cuidadosamente, bajándome del caballo me acerqué y caminé entre las cosas y las casas comprobando que no había nadie, estaba todo abandonado y los perros muertos, como los de mi compañero, pero ya descompuestos, creo que hasta el diablo, había muerto allí, casi sin aire, lo único que estaba vivo de mí, era el corazón, que llevaba apuro de salir de ahí, no pude montar, tenía dolores en las piernas, en los brazos, seca la garganta y mucha sed, me ardía la nariz y el caballo también tenía algo que no sabía que era, caminaba como acalambrado, lo acerqué a una acequia, lo lave mientras tomábamos agua y de a poco nos fuimos rehabilitando, caminamos sin apuro, entregados a las buenas de dios hasta que oscureció.
Era media noche estimo, cuando el caballo se asustó y me despertó, por un anciano que había llegado hasta nosotros; me contó que se alejó del caserío en busca de leña hace dos días atrás , antes del anochecer y al volver vio como militares, sin saber por que, fumigaban el lugar, y ellos corrían tratando de salir de ahí, pero no hacían diez metros que iban cayendo y se agarraban la garganta, algunos se cortaban la lengua apretando los dientes, hasta que se calmaban en la muerte, luego los metían en bolsas los alzaban y los cargaban a un camión gris; El se había encontrado con ese cuadro cuando regresaba con la leña y se había escondido, estaba escapando o buscando llegar hasta alguien, chocó con migo por casualidad o por destino, me contaba sin poder vernos bien la cara lo que había pasado en su casa , en su hogar, ahora estaba solo y lo tuve que dejar solo, me di cuenta de algo más al retirarme de ahí, y era que estábamos siendo conservados los que de alguna manera dábamos a entender, por medio de las computadoras, que teníamos un nivel mínimo de capacidad o de intelectualidad o de cultura, que a ellos les pueda ser útil y que al resto de las personas las eliminarían por no ser de su “perfil” macabra palabra. ¿O será?,… que del que no se tenga registro había que deshacerse.
Tampoco había escuelas con computadoras en estos lugares, ni medios de comunicación, eran tal vez para ellos, parásitos, así de simple y macabro, un estorbo a su propósito tal vez. Pude ver como entre la bruma de la mañana que el viejo se escapaba, siempre se va a escapar pensé, y volví hasta él, le hable de mi pueblo, que estuvo de más porque lo conocía y mucho más que yo, pero creía que estaba como su pueblo, por eso no había ido aun, lo cómbensí de que no, también conocía los senderos por los que yo estaba transitando, entonces le di mi collar y le dije que llegue hasta el pueblo y al primero que vea le diga que estuvo con migo, y también que busque y le diga a mi hija que yo estaba bien, le dije por que estaba yo en ese lugar, el me entendió y me dijo que no quería morir solo, baje del caballo y nos abrasamos por unos minutos, luego saco un documento de su bolcillo y era el de su mujer, me pidió que si moría, lo enterrase desnudo y con la foto de ella sobre el corazón. Ahora si sentí fuerzas para llegar a cualquier final, Lansa, como le puse al caballo, Lansa con S que significa búsqueda, también ya estaba involucrado.
Mientras anochecía, me di cuenta que estaba cerca de un río caudaloso, pensé que podía ser el Segundo, y por largo rato creí eso hasta que caí en la cuenta de que al río Segundo jamás lo cruzaría y que para mi desanimo estaba lejos del Segundo, no se que río era este, si los Sauces o no se, me sentía perdido a esa hora, no tenía referencia en verdad, llegué al río y estaba bien bajo por suerte, desmonté y me dejé llevar por ese ruido y el silencio de la noche que me envolvieron en un sueño.
Al otro lado y río abajo, al amanecer unas vacas estaban cruzando y nadie que las arriara, decidí seguir río abajo hasta ver algún pueblo o ruta y así guiarme mejor. ¿Hoy mi pueblo se levantará como siempre? Me pregunté, paré a pedirle a la tierra que así sea, me baje, me descalcé y me contuve de gritar, pensé en los que dudaban de su existencia y Lansa comenzó a caminar siguiendo el río, lo llamé y no hiso caso, insistí y tampoco, no quería gritar y el se alejaba, parecía que había escuchado relinchar algún caballo por ahí cerca, dejé las cosas sin darme cuenta y lo perseguí río abajo, el río se enangostaba y entre la arena asomaban muchas piedras que gracias a eso Lansa no tenía por donde salir, la costa no daba lugar a escape, entonces pude tomarlo por las riendas otra ves, no conozco a este animal, ni el a mi como para hacerme caso, ya me confundía, no sabía si buscar senderos o algo de comer, ate a Lansa y empecé a hurgar entre las matas y por el agua, siguiendo el río caminé, hasta que debajo de una piedra vi la cola de una vieja del agua, la agarre y después de fregarla contra las piedras para sacarle las escamas, corté la cola y la comí, es carnosa y blanca, tal como me dijeron alguna vez, solo que me causó repulsión y placer, volví a buscar mis cosas, también me tome un momento para agradecer, cosa a la que no estaba acostumbrado, Lansa estaba pastando, le dije, esta fue la ultima parada hermano y así fue. Pronto cruzamos el río calcule una hora más de cabalgata, de ahí en más hasta la ciudad donde estaba el resto de mi familia.
Por haber andado mucho en bici por esos lugares podía guiarme y saber en que lugar me encontraba ahora a diferencia de cómo me veía anoche, tenía que llegar a un arrollo que es el que al seguirlo hacia abajo, me llevaría directamente a la casa de mi Madre y así fue, lejos del arrollo dejé a Lansa para antes dar un vistazo y me percaté de que este, estaba vigilado también, gracias a mis miedos me salve de ser visto, había una cinta que seguía el contorno del arrollo y un guardia armado cada 100 metros calculo , busqué subir los cerros busque Lanza y alejarme del arrollo e ir por senderos hasta un barrió vecino al de mi Madre, llegue a una cantera próxima donde até a Lansa dentro de un túnel y seguí a pié. Las casas cercanas a la cantera, donde sabía que vivía gente estaban desocupadas, trate de caminar como un ciudadano común de ese lugar y como si nada, hacer de cuenta que estaba desde siempre ahí, estando a una cuadra de la casa de mi Madre pude ver que Ella abrió la puerta del fondo y salía al patio, pero entes de llegar ya había entrado, no quise llamarla hasta llegar para no levantar sospecha, no sabía como era el control ahí, llegué y la perrita me conoció y como siempre me saludo muy emotivamente, cruce el portón y golpee la puerta, sentí que destrababa y daba vueltas la llave sin preguntar quien era, al vernos le salió un grito callado, ¡hijo!... con el aire de susto que tenía dentro, me tomo de la mano y de un tirón me hiso entrar, mis ojos registraban todo, mis oídos no escuchaban lo que ella me decía, la radio estaba con ese zumbido que me dejó como en la oficina de mi trabajo, igual que en mi trabajo, cuando ví la radio, recién ahí escuche la vos de mi madre, la tengo encendida por si alguien dice algo me dijo, nos miramos y nos abrazamos largo rato, pregunté por su pareja y me dijo que había sido llevada sin dar motivo, ¿se resistió? Pregunté, si me dijo, pero en un descuido vi que se desvaneció y lo subieron a un camión, había mucha gente en el camión, todos mayores, abuelos y abuelas pensé que después seguía yo, me dijo, pero se fueron sin decir nada, mataron a los otros dos perros, y a la perrita no por que no estaba en casa. Y vos ¿como haces con los remedios, con el tratamiento?, me dijo que no tenía como seguirlo, que había quedado literalmente a la deriva, que tenía las pastillas para este mes y después no sabía que pasaría, se trató de comunicar con su medica de cabecera, pero esta no atiende a su llamada, la farmacia esta cerrada, todo esta cerrado, mejor dicho saqueado, la gente, si salís te quiere robar o cuando salís al llegar seguro te sacaron todo de la casa, eso le ha pasado a más de uno acá, me dijo, para colmo no hay colectivos, así que no puedo ir a Córdoba al hospital y acá no hay médicos que atiendan, hay una guardia que se organizó en el hospital, pero no da abasto y mi problema no es para los enfermeros ni practicantes, todo es imposible ahora para mi, no se que hacer, no tengo para comer, estoy a te y fideos crudos, no tengo gas y se largó a llorar, no pudo más, yo me contuve, quería darle fuerza,  me dijo que no podía irse con migo, por que estaba prisionera bajo el área de cobertura del teléfono, esa también era una trampa, no podía salir del área por que inmediatamente era ubicada con el satélite y que a la hermana le había pasado eso y no supo tampoco más nada de ella cuando intentó irse a Iguazú.. Me invadió una impotencia, pensé en cambiar el chip del teléfono pero me arriesgaba a perder a mi madre, estaba pasando el tiempo y no tenía solución para ella, le dije que iba hasta lo de mi hijo y volvía, su mirada estuvo con migo constantemente, era un chau muy profundo, lleno de angustia, cerro la puerta y escuche el llanto en el interior de la casa y en mi interior, pero no podía volver, no se de mi hijo, tomé por unas calles bajas, mirando a lo lejos, pasando cerca de grupos de muchachos y chicas que  miraban y pensé, ¿por que será que no han hecho lo que nosotros, en mi Pueblo?

sábado, 10 de septiembre de 2011

Tarde 3er Capítulo

En el barrio, una gran confusión se percibía, estaban los que no tienen el vicio de la PC y miraban atónitos nuestra desesperación y no asociaban el hecho de que al dueño del ciber lo hayan secuestrado, preguntaban constantemente o creaban conjeturas absurdas, yo entendí por lo que me pasó anoche, que fue por que no puso las manos en el monitor, así de simple, y…¿Cómo avisar al resto de toda la gente que se pudiera, de que no enciendan las PC, ¿como,… si los Teléfonos y todo ya estaba tomado?..., las radios estaban calladas, las noticias no circulaban, el miedo cada ves era mayor, ¿Mi Madre, mi Hijo?, que están a kilómetros de distancia ¿Qué les estará pasando?, ¿como hacerles saber de lo que me imaginaba que podría pasar?, pensé en viajar a la casa de mi Hijo, Salí a esperar el colectivo de la hora 11:20 y no se si pasó antes o no salió de la terminal, seguí esperando sobre la ruta y nada, no había nadie circulando, ni autos ni camiones, menos ómnibus, así que salí caminando hacia la ciudad vecina, al ir llegando, había gente, mucha y todos caminando nadie en auto, pregunté con temor que pasaba a un padre de familia que estaba cargando cosas a modo de mudanza, me miró como si yo no fuera de este mundo y me dijo que no sabían que pasaba, pero hasta donde sea se iba, quería en realidad ir Rosario y cuando quiso cargar combustible, le pidieron los datos de todos los que estaban sobre el auto, la familia completa, el motivo por el cual cargaba y eso le hizo desistir y que ahora se iba con la nafta que tenía hasta donde fuera, pero se quería ir de la ciudad, aparte, el pago en la estación de servicio solamente debía hacerse con tarjeta de crédito; Nos saludamos con la murada vacía y con todas las vacilaciones.
Seguí para la Terminal, los boletos tenían ahora espacio para completar con los datos de los que viajaban, había que dejar asentado el motivo del viaje en un acta, nadie quería ya ser victima de este riguroso control y menos tratándose de un país al que todos los argentinos con esto, pusimos en dudas. ¿Cómo hago? ¿Si voy a pié?... y otra ves así retorne a casa, estaba sin darme cuenta exhausto, lo expresaban mis pies que tropezaban a cada paso, mi vista que confundía la gramilla con el asfalto, sumaba el sueño de anoche, los nervios, la incertidumbre, todo pero no había otra manera de andar, cuando estaba llegando vi gente a caballo sobre la ruta en cercanías al pueblo, llegando al ciber noté que ocurría algo raro, algunos hablando fuerte y era que estaban pasando un anuncio que decía que:
Todo aquel que haya sido registrado debía conectarse al menos 1 hora cada 24 hrs. a partir del último minuto de haber estado conectado en la computadora que fue registrado, de lo contrario la guardia de control de conservación vendría por cada uno de los individuos que no cumpliesen con las normas establecidas.
Ir hasta la casa de mi hijo y volver A pie me tomaba más de 24 horas y ni pensar en traer a mi madre que sufre de sus rodillas y aparte también padece otra enfermedad peor, por lo cual esta noticia me inmovilizó, Con el único teléfono que cuento es con el de la guardia en mi trabajo, así que con las pocas alternativas que tenía, caminé hasta la guardia y para mi sorpresa todavía no había llegado nadie, las tranqueras estaban abiertas y no había indicio de que haya habido alguien, busque el teléfono y hable a mi Madre, que, al contestar me dijo que había tenido un mensaje de voz que le dijo, que era parte de los “no conservados” y que debería permanecer en su vivienda hasta que fuera buscada por la guardia de conservación.¿Que pasaba? Me preguntó, Le dije que mi intención era traerla con migo, y contestó, que no podía dejar su tratamiento y que les quiso preguntar de otras cosas y no le contestaron nada, ni tampoco explicarles de su condición, entonces le dije que no sabía que estaba pasando, pero que todos estábamos siendo intervenidos por una conspiración, cuando dije eso un sonido interrumpió la llamada, y me dejó sin la posibilidad de pedirle que pase por lo de mi Hijo, me falto el aire, destruí el teléfono contra la pared y regresé a casa, a mi hija le dejé dicho que no salga ni le habrá la puerta a nadie, al llegar, ya estaba sola, estaba oscureciendo, le pregunté por su amiga y me dijo que ya la habían venido a buscar sus padres, mi hija ya estaba anoticiada de que en las estaciones de servicio no vendían nafta, pues el padrastro de su amiga le dijo lo que pasaba en las estaciones, que ya no expedían combustible si no era con previo aviso del uso que se le daría y con los datos del auto adjuntos, y solo a quien tenga tarjeta de crédito, pues dinero ya no circulaba, Mi Hija estaba desorientada, pensaba en sus hermanitos y nada más, ya no tenía fuerzas para más llanto, también estaba algo desvanecida, hambre, sueño y miedo, el cansancio nos durmió hasta que la mente con sus incesantes intrigas me despertó de un sobresalto.
Al abrir la puerta el sol me dio a entender que ya casi era medio día y lo segundo que vi, era que otra ves el ciber era motivo de concentraciones, por que estaban dándonos nuevas directivas, como una sanción, un decreto o algo por el estilo, tres tipos de condiciones separaban en clases a la gente tomada, estaban los que yo integraba, “conservados”, los que integraba mi Madre, como “no conservados” y los que integraba mi Hija y supongo mi Hijo también, “los reservados”, y otros subgrupos, con otros nombres, donde destacaban a facultativos, empresarios, abogados, políticos, etc., todo indicaba que de alguna manera estábamos siendo seleccionados, no se para que propósito o que fin, pensé que quien más debía saber de esto era el jefe comunal, que se yo, se me ocurrió no se por que, así que con mi Hija nos fuimos a pie por la costanera del río con el sol a media asta, tratando de ver la naturaleza para distraernos algo, caminamos en silencio hasta la comuna; en las cuadras que caminamos antes de llegar al río, nos encontramos con algunas personas que no sabían que pasaba todavía y no entendían a la gente este día, todos buscando algo y no había nada, solo intriga, incertidumbre que seguía, llegamos a la comuna y el intendente estaba con más de cien personas hablando todos al mismo tiempo, nadie estaba trabajando, en eso el jefe comunal levantó los brazos, todos callaron y después de mirar por encima de todos dijo, no saber en realidad el propósito de esto, pero que estábamos sujetos a normas y disposiciones del gobierno de los EEUU, que íbamos a ser sectorizados y puestos en funciones diversas al servicio de otro país, que íbamos a trabajar y no gozar de ningún privilegio, ni sueldo; los colegios y municipios iban a suministrar víveres que llegarían de no se sabe donde, ni que era, con la condición de que cada familia mantenga activo su registro a través de la web o celular una vez cada 24 horas, después de su último inicio, como ya sabíamos, que no tendríamos medios de comunicación libre de vigilancia y que los medios solo pasarían música editada el año anterior, suprimiendo canciones de protestas y esto que dijo seguido se lo podría haber guardado, que el himno yankee sería escuchado varias veces al día, que serrarían comercios de todo tipo sin excepción, solo quedarían las usinas en marcha y los hospitales, colegios y universidades dejarían de funcionar, también los medios de transporte publico, los bancos y cajeros, todo, todo quedó en suspenso y que después daría a conocer con detalles todo lo que no debíamos hacer y lo que si, con todas las nuevas leyes.
Al escuchar eso, un latido me ensordeció y los ojos quedaron duros y fijos, me dije, llego el día, todo lo que quedaba por hacer era, o rebelarse y atentar, o esperar a que llegaran a separarme de mis queridos y quizá nunca más verlos.
Al llegar a casa al medio día, abrí la heladera, me di cuenta que no tenía más sustento que para esa noche, fui al almacén y estaba ya cerrado, con una banda que decía, “acuda al municipio o escuela más cercana a su domicilio, eso indicaba que el proceso estaba en marcha sin dejar minuto libre, arranqué la faja y solté el llanto como un globo suelta el aire, había detrás de mí más gente estupidizada como yo, entre ellos los dueños del negocio que me miraron y ella me dijo, que loco Pela ¿no?!!! Y él hablo, esto no es un flash Pela!!!... Nosotros nos vamos a Bs As, y le pregunté ¿donde habían sido registrados por los Yankees? Acá en el ciber, me dijo, pero nos llaman por teléfono de la embajada de Bs. As., y a ella de su ciudad, pero nos vamos lo mismo los dos a Bs As, que se yo; continué explicando que no había transporte, le dije, le dije que lo van a atajar acá antes de salir del pueblo, que el jefe comunal acaba de hablar de lo que está pasando en todos lados, no es joda, quédate para darnos una mano le dije, dejando escapar una mueca de sonrisa, me dijo, ¡que loco!..., Pensé en que sería mejor que haga lo que quiera para darse cuenta que no le había mentido, ni tampoco que me dejaba llevar por esto, continuó diciendo, estamos $ 0,00 deuda y se rió; En ese momento les dije lo que el jefe de comuna había dado a conocer entre otras cosas lo del transporte publico, pero me dijeron que igual, se iban, a dedo o como sea, pero que en su caso estaban siendo llamados por medio de la embajada. Nos abrazamos y no supe de ellos más. Me fui como contando ganado, buscando quienes estaban y quienes no.
pensé en mi compañero de trabajo, que él no había ido al trabajo a relevarme, tal vez el este todavía libre de esto, sentí aliento y me fui para su casa, al estar cerca de su casa con mi Hija nos dimos cuenta que no estaba exento de esto, nada que ver, y para peor, estaba en otra situación, estaban por llevarlo junto con su familia, en un camión que estaba con las puertas abiertas frente a su casa, así que no pude si quiera acercarme, vi por primera vez a estos grupos trabajar, eran cinco personas vestidas sin dejarse ver ni las manos, tenían todos un arma unida a un brazalete, pues podía ver que no les interrumpía en la tarea y que mientras los que estaban haciendo algo, los demás apuntaban sin dejar espacio al descuido, mi amigo fue sacado creo que dormido y su mujer también de igual manera, los hijos salieron sin resistencia y se sentaron, los perros estaban en el suelo, no era momento ni para asomarme, deje que todo suceda, mirando con la mente en blanco y el odio creciendo desde la espalda, de repente pensé en una propaganda vieja, que insinuaba el desarme total, donde mostraba que había que tirar las armas a un tacho, en la que caían una escopeta y otras tristes armas en el fondo de ese tarro de basura, después de eso un país quedo desarmado y el que quisiera tener un arma lo podía hacer, pero el costo era muy alto, tanto por el arma que uno quisiera, como también el trámite ha seguir, luego de eso, la compra de municiones era restringida y donde también había que dejar asentado el uso de cada munición, aparte, como si ya no fuera bastante todos estos datos, también para comprar balas había que traer las vainas usadas como si fueran retornables; conseguido eso, un Pueblo quedó marginado, que falta me haría un arma es este momento, con eso consiguieron que jamás tengamos como sublevarnos, al no ser que tengas cacerolas en tu casa; me pregunté si desde esos días ya estaba esto planificado, no tenía ni un palo a mano, nada, cuando salieron trate de entrar a su casa pero una banda azul y roja que rodeaba ese hogar me lo impidió, la que los identificaba como de otra religión y la cual no daba margen a otro motivo, el y su familia ya no estaban, solo un polvo de tierra que empezó a tapar sus rastros, giré para retirarme y los perros estaban en el suelo, los llamé y no respondieron, los toque y tampoco, estaban muertos, los enterré en un pozo que una vez mi compañero me mostró y era donde la hembra tenía siempre los cachorros y que cada ves que daba cría, los hijos y mi compañero me mostraban orgullosos e impresionados por esa increíble naturaleza, la de los perros. Los Yankees son “católicos”, dicen,… les queda grande esa palabra o ¿Qué es ser católico?. Se hizo tarde más de las 19:00hs y todo se seguía transformando en un caos, gente en la parada de ómnibus esperando el de las 19:20, gente a orillas de la calle sentada en el suelo, pocos en sus casas, yo no sabía si ir a la mía o proponer juntarnos todos en el dispensario o en el club, tenía ganas de estar con todos a la vez, así que empecé a gritar, “Todos al club!!!. Todos al Club!!!” y vi que algunos se levantaban y comenzaban a caminar con migo, cuando llegamos, el club estaba serrado y también oscuro pero la encargada de las llaves que nos escuchaba llegar, estaba parada en la calle y nos abrió y también se unió, teníamos que sentirnos de alguna manera acompañados y hacer una comunidad, dispusimos solo hablar, no dejar nada escrito y si era viable inventar un nuevo vocabulario, un nuevo idioma, así que con la cooperación de unas maestras empezamos con la tarea de la nueva comunicación, planeamos para la mañana siguiente comenzar a crear un nuevo vocabulario, Mi Hija como muchos, casi la totalidad estaban ansiosos, ya era un buen resultado contar con esa aprobación, los padres y varones, cada uno se retiró a buscar colchones y frazadas para esa noche, entendimos que era bueno usarlo como lugar de encuentro, así que en el día pensamos hacer vida normal, no había tarea que tengamos que hacer afuera, todo se empezó a hacer y armar dentro del Club y de noche, lo único que teníamos como consigna ahora al salir, era avisar a los que estuvieran afuera esa noche, si querían unirse al grupo. al que a la vez, dispusimos no darle nombre, todo era riesgoso, no sabíamos como actuaría este ente enemigo por el momento, también pensamos que sería una buena opción, si el grupo se agrandaba, tener que mantener siempre un numero fijo de personas constantes en las reuniones nocturnas del club, y que estas fueran organizando tareas para realizar afuera, aparte de las que se tuviera en desarrollo dentro, dispusimos que cada nuevo individuo fuera cenado y sin otra cosa que un mate termo yerba y azúcar pues en colchones y frazadas solo quedaría un número para las mamás que tuviesen hijos , la noche dentro de todo estuvo amena, casi nadie cerro los ojos, todo fue pensar y hablar y sacar conjeturas, sobre los que no estaban y en los que ya habían sido llevados, pensamos que sería bueno resolver la manera de como salir de ahí antes del amanecer, quizá de a uno por ves, pero decidimos que no, que todos a la vez, como simulando un funcionamiento normal de las actividades, pero al final de los finales cada uno hiso como mejor pudo, quedamos en venir a este lugar de encuentro todos los días después de entrado el sol a la hora que estipuláramos conveniente cada noche de las que siguieran a esta, pero si, después de la cena, hoy se dispuso que a la hora 20:15 se habría la puerta y había quedado fijada una contraseña, guiñar el ojo derecho si todo estaba bien o el izquierdo en caso contrario.
Al el día siguiente pensé que tal vez, darnos a conocer las contraseñas de los correos entre nosotros, nos daría la posibilidad de fraguar ese presente, que por así decirlo, nos piden día a día en este control y que tenemos que dar por obligación, pues eso hice, comenté la idea en la segunda noche y aceptaron, y consistía en que: alguien que no sea yo abra mi correo y use mi cuenta como si fuera yo por una hora, para que supongan en la red, que yo soy el que está conectado y así poder salir por tiempo indeterminado del lugar, quizá del pueblo y poder llegar hasta la casa de mi Hijo y mi Madre. Todo era riesgoso, yo di el primer paso, por que en caso de salir mal no involucraría a nadie y nadie intentaría eso nuevamente, eso nos habría la posibilidad de salir y alejarnos por más de 24 horas del lugar y de esa manera tener contacto con alguna persona de otro lugar vecino, saber como esta y trasmitirle el idioma y lo que estábamos organizando, también otra idea que trajo esta, fue la de usar caballos como medio de transporte y hacerlo por la noche, así que para no arriesgarme tanto, di mi contraseña a una persona de confianza del grupo con la que el verano pasado estuvimos trabajando juntos haciendo panes caseros, cada uno con un propósito diferente, sin saber que todo quedaría postergado, tal vez para siempre; Este amigo que elegí, al día siguiente en la PC que yo fui tomado, usó mi contraseña y entro a mi cuenta, dejo un mensaje sin sentido, creo que les habrá hecho pensar a estos putos ¿que quiso decir con lo que puso?, que fue, la margarita no tiene agua, que para nosotros si tenía sentido, eso hiso que quedara asentado que yo aun estaba próximo al lugar que me correspondía y había dado mi presente, luego fue al lugar donde él fue tomado y procedió de igual manera con su correo electrónico; todos hicieron lo mismo, cada uno a su tiempo, no había habido inconvenientes hasta ahí, esperé esa noche a los resultados de lo que habíamos hecho, todo el día estuve nervioso pensando en que ya me venían a buscar y que mi hija quedaría literalmente sola, por lo cual hable con mis dos amigos, que en el caso de pasar algo con migo, se hicieran cargo de Ella y de igual manera quedé yo con ellos si se trataba de cuidar a sus hijos. Siempre con temor, la duda también me seguían de cerca, pero premiaba la decisión de buscar forma de hacer algo para salir de esto, a tener que esperar que hicieran de nosotros lo que quisieran, inclusive mi pensamiento incluía a la propia muerte al momento que uno desaparecía, esa era la manera, que por desgracia nos habían enseñado a tener cuidado los milicos allá por los 70, que ahora me traen al pensamiento cosas que tienen que ver con estas, ¿Desde cuando están organizando esto?, ¿Desde cuando estamos entregados?, ¿Como pudo haber tanta libertad de ocupación?, ¿A caso el aire tampoco es nuestro?, ¿A quien puedo masacrar por esto?, ¿Cuándo veré la libertad?, ¿Cuándo cierre los ojos?, ¿Cuándo me quede el recuerdo sin la vida?, ahora había que hacer, no pensar, esta actitud debe ser mi rezo de ahora en más.

lunes, 22 de agosto de 2011

Tarde 2do capítulo




Estaban tan o más al tanto que yo de mis cosas y de las de mi madre entre otras.
En eso otra vez el monitor se pone de color negro y en letras blancas aparece una nueva lectura en la que se lee:
El Gobierno de los EEUU ha obtenido satisfactoriamente sus datos, por lo que agradece su cooperación y por lo que queda Uds. debidamente documentado y reservado como ciudadano civil hasta sea necesario.
Al momento que mi Madre me pregunta, ¿como estas? y al mismo tiempo decía que me notaba raro, le conteste que no, que nada, que estaba bien, solo eso, y me dijo que ni bien pudiera estaba por estos pagos, le dije que no se preocupe, que no hay problemas y que venga ni bien pueda y si podía que lo trajera a mi Hijo, pero que no le hable por teléfono, mejor que, aunque le cueste, por su relación con mi ex pareja, baya hasta su casa y se lo diga personalmente y que queden de acuerdo en como venir y que no me hable para contarme en que quedaron, que yo después le iba a contar por que lo quería así, corté y me quede pensando, imagino que mi Madre después de cortar no pudo pensar en otra cosa que, ¿que lo que hacía a este comportamiento?, pero si lo asoció con mi relación con mi ex pareja tenía sentido, espero que así lo haya pensado me dije; y acá estaba todo esto, que a la vez ya se había ido de alguna manera, pero no me dejaba hacer nada y que hasta mi contraseña había sido mostrada y era valida y era auténtica, a la vez recordé que también me avisaban que no podía cambiarla ni modificar mi perfil ,que si lo hacia tendría en menos de 24 hrs a la guardia de los que reclutaban a los reservados en el perímetro de mi casa; al momento pensé hasta en la posibilidad de algún secuestro y al instante vino a mi mente la imagen de mi Hija que estaba sola en casa, comenzó una segunda preocupación pero más inquietante que la anterior, todo era muy confuso, es viernes, mi compañero de guardia no estaba, pues era su día de franco, no quería usar el teléfono para hablarlo, mi patrón esta de vacaciones también y no entendería mis problemas ahora, tampoco lo quería llamar, me sentía ya prisionero, no sabía que hacer, si esperar o no, si irme o no, si lo hacía hasta corría riesgo de perder el trabajo, estaba sin saber si esto que estaba pasando era real o no, nadie estaba cerca, había mucho silencio afuera y lo que más me llamaba la atención era que en la radio no había ninguna estación trasmitiendo, solo se escuchaba en todas las emisoras un zumbido constante, Estaba incómodo, no podía sentarme ni estar parado, en eso entró un propietario sin siquiera bajar el vidrio de su auto para preguntarle algo y así llevarlo al tema de lo que me estaba pasando, solo abrí la baya del country con un saludo hueco, al mismo tiempo me creía ridículo con esto, así fueron pasando los minutos hasta que el sol empezaba a aclarecer el horizonte, fue hasta ahora una noche donde no pensé en café, ni en cena, ni en sueño, miré el reloj del teléfono y no lo quería ni alzar, faltaba medía hora para que llegase mi relevo, esperé ansioso y con todo listo para no demorarme un segundo en habladurías, solo decirle que no se le ocurra prender la computadora, que había entrado un virus muy peligroso e irme, quería abrir la puerta de casa, llegar a la pieza de mi Hija y verla durmiendo tranquila; en la noche que pasó solo hice en la compu el intento por saber si mi Hija o mi Hijo estaban conectados o lo habían estado, sin mandar mensajes inquietantes, rogaba que no, por que tenía miedo de que a ellos también les hubiera sucedido lo mismo y aparte no quería dar más información de lo que hacían; El no saber nada me intranquilizaba al punto de tener esta ansiedad de llegar a casa y ver todo bien.
Llegó por fin la hora de irme, pero no vino nadie a relevarme, no había nadie en la calle, la radio seguía con ese zumbido, pasó un rato y ya no aguante, decidí dejar la guardia para ir a casa, alcé las cosas mías, cerré sin poner llave, deje una nota avisando que fue por urgencia que tuve que irme y salí sin bajar la vista, siempre tratando de ver el techo de casa, como algunas veces antes lo he hecho, pero esta vez me llevaba le intriga más que los propios pasos, como siempre tardé 6 minutos en llegar, la puerta de casa estaba cerrada pero sin llave, la perrita estaba como siempre en el fuentón hecha un rollo y moviendo la cola para que le haga unas caricias como todos los días, caricias, agua y comida, pero no lo hice, abrí la puerta de la pieza y vi a mi hija y a su amiga con los ojos irritados de haber llorado mucho, las dos juntas aterradas, mi hija soltó nuevamente un llanto y como pudo me dijo que a su amigo, el dueño del ciber, lo habían llevado sin decir nada, a los tirones, que el se quiso resistir pero que lo inyectaron con algo y se escuchaban los gritos una ves que estaba dentro del camión, que no sabían quienes eran a ciencias ciertas, parecían militares y que en su PC había quedado una X funesta que no desaparecía ni dejaba hacer ninguna función, tampoco se iba después de apagarla, estaba como muerta pero con esa enorme X, también como esa todas las PC del ciber estaban iguales.
Entendí que en realidad estábamos sufriendo algo muy grave, de lo que no todos estábamos enterados.

sábado, 13 de agosto de 2011

TARDE 1er capítulo



Día Viernes, 19:31pm. aparece en el monitor de mi PC como fondo de pantalla un color naranja, no dejando margen ni espacio en el visor, ocupa todo y al instante sobre ese fondo, se suma una negra, pero esta ocupo el centro de la PC y deja al naranja de recuadro y a la vez este fondo negro tenía en letras naranjas una lectura que decía:
Apoye su mano derecha en el visor luego la izquierda.
El primer pensamiento fue el más común de todos, Virus de mierda, y quise sacar la imagen inmediatamente intentando de todo, pero volvía insistentemente y ahora con un tiempo restante de 10´ para que cumpliese con el cometido, de apoyar ambas manos en el monitor, ya algo preocupado por la salud de la computadora apague el equipo y por unos minutos quede pensando en que podría estar pasando o habría pasado, y a la vez preocupado por los archivos del trabajo, La curiosidad me dejaba sin tiempo para otra cosa, que no sea pensar en que pasaba, entonces para saber de una ves por todas que sucedía, presioné el botón de encendido y la computadora prendió sin alteraciones en los archivos, pero otra vez al minuto la pantalla quedo dominada por estos fondos de colores y con el mismo mensaje, solo que no había parado el tiempo, ahora quedaban tres minutos y algunos segundos para cumplir ese pedido, Deje que pasaran esos minutos y el mensaje desapareció, no hubo más hostigación de tiempo hasta que al siguiente minuto apareció un nuevo mensaje con las mismas características que el anterior, solo que este me daba 5´para cumplir con poner las manos, primero la derecha y luego la izquierda en el visor, la verdad que nada era entendible, mil pensamientos pasaban por mi cabeza pero el más importante era que quería seguir con la rutina del Facebook, el Messenger y las fotos y los archivos, me hacía cruces rogando que no se altere nada, quería seguir con el pasatiempo ese, de estar entre todos de alguna manera, el tiempo se iba agotando y era eso lo que esperaba para reiniciar mis charlas, quedaba solo 1´ solo 1´y veremos que pasa, Se fue el tiempo y apareció una nueva lectura seguida de la anterior que decía, Uds. ha sido considerado como ciudadano rebelde a la operación “conservar” por lo que le damos un tiempo de 1´para retractarse, de lo contrario será en el plazo de 24 hrs. apresado por la fuerza de Conservación Cívica de los EEUU.
Al instante nuevamente se cubre la pantalla con los mismos fondos y la lectura del tiempo que restaba al minuto que tenía de plazo para revertir mi condición, Esto es absolutamente descarado me dije, pero me inquietaba el reloj, solo me quedaban 13¨ , pensé en terminar con esto y apoye la mano derecha y luego la izquierda, se borró el tiempo y los colores fuertes, y apareció un fondo blanco sin nada más y al momento comenzaron a aparecer todos mis datos, fecha y hora de nacimiento, seguido de toda la documentación y mi estado civil actual, números que no entendía de que eran, hasta mi DNI, Cuil, Cuit, direcciones, mi actual número de teléfono, números. de teléfonos que ya había borrado en mis contactos, hasta los números que tuve en toda mi vida , correos electrónicos y como si fuera poco mi grupo sanguíneo, aspecto físico y las marcas de mi cuerpo, seguido a eso aparecieron de igual manera todos los datos de mi Padre, Madre e Hijos, empezando por mi hija la mayor y después los de mi hijo menor, todo tal cual, con todos los detalles, yo estaba atónito, y la PC después de esto comenzó a trabajar con total normalidad, menos el Facebook y el Chat, los cuales no obedecían como de costumbre, quería comentar lo que me había pasado en el muro del Facebook y los mensajes se borraban y volvía a quedar el espacio en su total normalidad, con la famosa y tétrica pregunta “¿Que estas pensando?”, en eso suena el teléfono y fue como que explotaba algo, miré con desconfianza el celular, hasta que me di cuenta que era una llamada de mi Madre, atendí en un estado muy exaltado, pero mi Madre no tenía ninguna preocupación, su hola sonaba a contenta, me contaba sobre el abanse de su tratamiento medico y como le había ido en Córdoba con los estudios; a la vez que yo pensaba que también entre los datos que salían en la pantalla, iban pasando los de su salud y esto que me estaba contando, ya lo había leído como a todo lo demás, su noticia ya no era noticia como ella suponía.