-"Las cosas no tienen un destino, tienen un camino; Se convierten en destino cuando se cruzan en tu camino
".


sábado, 25 de febrero de 2012

Pensamiento que me llamó la atención, llegó estando yo distraído, desde un lugar de mi y lo mostró ante los analistas mismos de mi consiente. Impertinente desde hace unos días, no se para que, ¿Quién puede hacer caso a tan extravagante visión, que nuestro problema mayor son las manos?
Es infinita la capacidad de nuestro cerebro, por lo menos yo no dejo de pensar y repensar lo pensado, como superación constante, más los impulsos de continuar pensando, lo hacen así.
Con la mente ocupada en como hacer las cosas más rápidas, livianas y aliviadas, se fue armando en la mente, la rueda, y con la necesidad de aliviar el frío, llegó el fuego, y si no fue por estas motivaciones, que se inventaron estas cosas, entonces habrá sido alguna otra tan importante como la que supongo que lo fue; Menciono esto como si esto tuviere relación en algún vértice del cosmos, con el problema de todos, de poseer manos, y del que no las tiene, en creer que le hacen falta.
En las coincidencias de las circunstancias que se presentaron en los principios de los principios, el hombre de aquel entonces resolvió sus problemas basándose en lo que tenía a disposición y EL razonamiento, era tal cual como es el de hoy. Pero crear cosas, no era como hoy en día, que todo tiene la intención mezquina de sacar provecho económico, solo debe haber sido para aliviar algún trabajo forzoso y defenderse de alguna amenaza, luego de ahí en más, que se fueron desprendiendo otras posibilidades con la rueda y el fuego, es cierto, hasta llegar al loco extremo, que ya la tecnología supera en parte nuestras funciones; Desde que la rueda hecho a rodar nada puede parar y desde que el fuego ardió, nada se puede apagar.
Loco extremo que nos llevará a una lógica armonización del comportamiento general en algún tiempo futuro, que espero sea cercano. Por eso digo que este pensamiento vino de la mano de alguien y digo de la mano metafóricamente hablando, ya que tener manos en este pensamiento, significa tener un serio problema y genera al mismo tiempo problema para las demás especies en el planeta, con el mismo derecho a vivir que nosotros los humanos que digitamos todo, absolutamente todo.
Yo NO estoy capacitado para analizar algo como esto, por eso, me quiero liberar de tener que explicarlo académicamente.
 Este pensamiento estaba alojado en la parte del cerebro que tengo en desuso y partió rumbo al análisis del consiente que anda más o menos.
Bien sabemos, que del total de nuestra masa muscular, solo un porcentaje muy bajo del coeficiente es el que usamos y lo manifestamos con las manos y que increíblemente alcanzare para tanto, sorprende; La pregunte es: ¿Es por nuestras necesidades limitadas, que limitamos la capacidad del cerebro y por lo tanto exigimos solo lo necesario el coeficiente mental para resolver las situaciones rutinarias que nos apremian y el resto no despierta, por no tener incentivación?. Me refiero, en particular, a que por tener manos no despierta, por que hacemos trabajar el cerebro en cosas que podemos hacer solamente con las manos.
Muchas veces salimos de problemas inexplicablemente, por ejemplo, levantar con las manos peso que supera nuestra fuerza y ¿nunca nos pusimos a pensar en levantarla con la fuerza mental, o concentración o mentalización o de alguna manera que no sea con las manos un objeto que supere nuestra capacidad de fuerza?, Eso entre otra cosas me llevó a desmenuzar este pensamiento, que de alguna manera se mostró completo en pocos segundos, pero que explicarlo es posible que me lleve, horas y páginas.
Limitada, me refiero a que solo pensamos – (desde los tiempos del primer invento, que no fue ni la rueda ni el fuego, sino el razonamiento) - en construir, y las manos y pies, son nuestra única herramienta, por lo tanto el cerebro imparte la orden y se convierte en un circuito cerrado.
“Todo se llama mano de obra”, que por ser mecanismo de rutina, limita el cerebro a otra funciones.
Y mi inquietud me dice también, en primer lugar somos intimados por quienes imparten órdenes, a que obedezcamos para cooperar en la sociedad que ellos regulan. Eso encajona nuestra mente, no nos da la posibilidad de crear alternativas y resolver situaciones de otra manera que no sea usando mente , manos y pies; que es lo que por lo tanto, demanda poca exigencia a nuestro cerebro, y como la mayoría se adecúa a una condición impuesta, hace que por generaciones mantengamos este método de relación, postergando así, la voluntad de la mente en desarrollar otra dimensión, que por lo que pienso, está alojada en nosotros, solo que no la sabemos usar y peor que eso aun, no nos la enseñan a usar.
 Por ser ese nuestro único propósito, “el de construir”, en el tiempo, no hemos hecho otra cosa con la mente, que someterla a construir, desbastando el orden de todo, y que ella ordene a los músculos obreros ordenadamente a seguir los pasos para tal motivo; nuestro cuerpo compuesto por miles de órganos, ninguno se revela o deserta a la orden del cerebro a coopera en favor de la construcción, con el objetivo NECIO de obtener cosas construidas por los demás seres, generando la codicia, Y los seres con mayor capacidad o capacitación, construyen cosas más complejas, que se la llama, tecnología. y en base a esa dinámica, el mundo del hombre da vueltas en una tremenda necesidad constante de tener por que SÍ.
Por lo tanto, las manos son el problema que posterga el uso de la mayor parte de nuestro cerebro, la más rica y la menos mezquina, y lo peor, el hecho de haber creado mano de obra esclava, a causado la anulación de esa porción en países completos, una muerte de imaginación , que crea otro conflicto a nuestro cerebro y lo margina, El que ordena es esclavizado a controlar su ley , con todo lo que esto implica, y el que obedece anula todo tejido ajeno que lo lleve a desarrollar otra cosa que no sea lo que le piden que construya. Esto forma dos maneras de ser esclavo
  Más esclavo es el que esclaviza, pero no lo ven así O no lo quieren ver así por que es cómodo vivir de los demás.
Si bien estamos siendo la especie más desarrollada sobre el planeta, pues, no nos destacamos tanto, por que rompemos lo desarrollado, ¿El desarrollo, se baso en qué, para destacarnos como superiores? Solamente se me ocurre pensar que el desarrollo fue la eliminación de constantes competencias, ¿Que fue lo que impulsó al hombre a desarrollar la tecnología? sobre esto, reafirmo mi anterior respuesta, eliminar competidores, pero como eslabón tras eslabón ,antes que nada vino la astucia, ya sea la de afilar una piedra contra otra para cazar y defenderse, ya sea la de hacer un hueco en la piedra para moler cereales y preparar comidas, ya sea la de reparar sobre el cielo y a medida que el tiempo pasaba, notar el cambio de estaciones y descubrir el momento optimo para el cultivo y rescatar de cada estación, lo que hasta estos días tenemos como, momentos de siembra y cosecha, y…¿Cómo se descubrió la medicina? Justamente por la necesidad de curarse, pero,… ¿que facultades lo llevaron a combinar hiervas para lograr resultados precisos?, quizá también haya sido el resultado de algún pensamiento peregrino, que llego cuando estaba ausente el sereno de la mente, mostrando que la solución está detrás de lo que no nos deja verla, solo hay que potenciar nuestra imaginación, eso me hace convencer que siempre está la solución, no se, es otro pensamiento que se cae como espuma del jarro de cerveza. Hablando de cerveza, también es parte de todo este desarrollo, pero es otro tema.
¿Las necesidades son limitadas?, ¿Me pregunto si surgen a partir de lo que vemos o de lo que no tenemos? Si es así, siempre vamos a tener necesidades materiales, pero convivimos con dos tipos de necesidades, espirituales y materiales, esta última tiene un espectro muy grande y sus límites pisan el campo de las necesidades espirituales, por lo cual, hay que saber determinar como un cirujano donde termina una y comienza la otra, por que no hay que afectar a una con la otra, pero el tema me lleva a hablar de las cosas espirituales, que es donde me dice este pensamiento, que se encuentra el resto del coeficiente que no encontramos, por que se nos están interponiendo momentáneamente las provisiones materiales y estas nos encandilan, así como los espejos en manos de Españoles encandilaron a nuestros ancestros.
Ante las necesidades espirituales, hay que vencer los temores, con eso ganado, el resto es como volar
 Toda invención se plasmo a partir de una necesidad, por la cual se llevó a cabo, tras un largo proceso, al desarrollo de algo, y ese algo se fue perfeccionando con el tiempo, pero siempre limitado a necesidades precarias materiales, que nos mantuvieron en estado dependiente, por ejemplo, Alguien alguna ves levantó entre sus manos una pelota y el primer pensamiento fue, el de jugar a la pelota, pero todos no podemos jugar a la pelota, ¿entonces?, ¿Qué hace el resto? El resto trabajará para que todo de alguna manera complete el espectáculo. Y todo el mundo, de alguna manera trabaja para completar el espectáculo de la función en la que vive, en el caso del futbol desde el técnico del equipo hasta el presidente del club, y fuera del club el socio y el no socio pagaran la entradas, se contrataran empresas de seguridad, la cobertura medica estará a disposición, un mecanismo inmenso se moverá detrás de la pelota, que alguna ves fue levantada por alguien en algún lugar de Inglaterra. Habrá gente que transporte al hincha en colectivos hasta la cancha, estarán los anuncios y publicidades, todo relacionado a favor de brindar un espectáculo. Todo este movimiento es idéntico al movimiento de todos los sistemas en este sistema impuesto y todo este mecanismo limita a nuestra mente, pues la hace pensar en una sola cosa, LA PELOTA
 Todo somete a la mente a pensar para tener, nada para dar, y bien sabemos que cuando das, se siente en el alma una satisfacción
Pero,… todo da vueltas sobre una sola cosa, ese mundo del futbol en este caso y en este mundo de materiales.
Pero el caso es que tenemos facultades gracias a la porción activa de nuestro cerebro para satisfacer nuestras necesidades, me pregunto, ¿Ahí termina todo?..., creo que a donde nos dirigimos con esta inclinación, es a terminar por no hacer nada con las manos, acepto apretar botones, ¿Y que hubiera sido si hubiésemos empezado por tocar botones sin manos?
Tenemos cinco sentidos y esos andan en casi todos los individuos,
*Vista, que solo ve lo que está delante nuestro, pero mi pensamiento me dice, que estimulando la mente, podríamos cerrar los ojos y ver lo que esta delante, detrás y a los costados de nosotros, que la gama de colores que conocemos quedaría obsoleta comparándola con la que aparecería en esa dimensión, nuestros reflejos reaccionarían súbitamente ante todo.
*Oído, que escucha lo que llega a nuestros oídos, pero mi pensamiento me dice que estimulándolo, podríamos captar los sonidos que no llegan, por el movimiento que hacen, que desarrollaríamos sensores en el cuerpo, que apoyados a superficies captarían sonidos que corren a través de ellas. Como lo hacían nuestros ancestros que percibían sonidos a través de vibraciones.
*Tacto, que solo siente lo que tocamos, pero mi pensamiento me dice que estimulándolo trasmitirían no solo la reacción que esperamos, sino que todo se sobredimensionaría como lo que consigue un ciego, saber lo que toca por lo que trasmite su tacto, identificar lo que uno toca nos permitiría transitar al oscuro.
*Gusto, que solo trasmite aceptación o no de lo que ingerimos, sin detectar antes de tragar, si a nuestro organismo le va a asentar bien o mal, solo comemos sin saber lo que en realidad necesitamos comer, bueno, de eso se encargarían nuestras papilas, si desarrollásemos nuestro cerebro, de trasmitir al cerebro, que es lo que a nuestro organismo le está haciendo falta y en que medida y por cuanto tiempo mantener la ingesta y con que combinarla.
 *Olfato, que solo percibe olores que se destacan o alteran al resto, bueno, en mi pensamiento, los olores serían la nave donde descansar o donde estar alerta, podríamos según este pensamiento, llegar al éxtasis o la repugnancia, encontrar por su olor lo que sea que buscamos sin tener que pensar donde lo dejamos y lo que necesitamos, saber de tantas cosas antes de tocarlas o llevarlas a la boca y muchas cosas más que podríamos hacer con cada uno de los sentidos que tenemos y acá viene el tema del que me habla este pensamiento, que son los poderes que se desarrollarían a partir de habilitar el resto del cerebro que no usamos.
   ¿Cuánto más obtendremos del resto de la masa cerebral, que no usamos conscientemente?
Hay enfermedades que escapan a los conocimientos de la medicina y que de repente en algunos individuos que la padecen, desaparece como por obra de gracia o magia, que teniendo en cuenta esta hipótesis, cabe la lógica posibilidad, de que en un lugar de nuestro cerebro se encuentre alojada la habilidad de poder combatir y vencer esas enfermedades, mutándose, como lo hacen miles de especies por si solas. Pero las manos al entrometerse, demoran ese proceso, por que estamos ciegos por hacer que todo funcione gracias a la mano del hombre, cosa que solamente deja funcionar una línea de acciones y reacciones. Y necios también, por suponer que la mano de Dios hace lo que el racionamiento no comprende como se logro.
Algún día ¿seremos capaces de usar, para bien y para mal, según propósitos, como los cinco sentidos que usamos hoy en día, poderes o no se como llamarlos, si habilidades o recursos
para mover los objetos con solo mirarlos?, ¿seremos capaces de llevar nuestros reflejos al máximo de reacción ante cualquier eventualidad y salvar situaciones que hoy nos llevan directamente a la muerte?, ¿seremos capaces de auto curarnos meditando o haciendo algún tipo de terapia, que nos lleve a concentrar y anular lo que nos abate?, ¿seremos capaces de comunicarnos mentalmente con solo concentrarnos y poder saber que es verdad y que es mentira?, ¿seremos capaces de levitar, de transportar nuestra imagen?, las expresiones artísticas serían increíbles, la mente en ese estado de liberación sería una fuente incansable y bondadosa para todas las expresiones, la música, la pintura, la literatura, tejidos, no se cuanto más se llegaría a poder hacer con tanta capacidad, los deportes superarían el extremo que conocemos hoy por hoy.
El hombre creo la ley del menor esfuerzo y paradójicamente usa sus manos para hacer las cosas, cosa que usar las manos, ES hacer el mayor esfuerzo, ¿por que? En las opciones que nos da la mente para solucionar problemas, siempre optamos por la más práctica, y lo resolvemos con las manos obedeciendo a la mente, eso lleva a que la mente siempre estimule la única posibilidad de hacer las cosas con las manos
¿Qué sería si nuestro oído captara lo que capta el de un murciélago? Nosotros, los humanos, somos capaces, solo que no nos hiso falta desarrollar ese sentido. ¿Que sería si viéramos como un alcón?, También somos capaces, solo que tampoco nos ha hecho falta. Todo nuestro desarrollo fue amputado por las manos, siendo que lo que nos tendrían que haber amputado, son las mismas manos.
¿Cuando estaríamos a la altura de estas aves en iguales condiciones? La necesidad nos llevaría a conseguirlo seguramente, pero tendríamos esa eficiencia de acá a miles de años, si no perecemos antes, por que hemos hecho todo dependiendo de las manos.
Gracias a tener manos, paradójicamente no nos hiso falta más que aprender a usar las manos, y los pies, SON solo para llevar las manos a donde quieran que vallan, siempre recurrimos a nuestra inventiva para solucionar lo que nuestra naturaleza nos limito, pero siempre con las manos, bien, cada especie se defiende gracias a su desarrollo y mañas SIN manos, o sea, quien más quien menos, todos tenemos los cinco sentidos que se desarrollan según necesidades, pero no todos tienen capacidad de desarrollar otros, me vuelvo a preguntar, ¿Si esos otros sentidos están dentro de nosotros y no los conocemos?, sabemos que pueden ser posibles, pero no sabemos como hacerlos posibles, y ¿Debido a qué?.
Los humanos en su mayoría, se motivan para comer, todo ronda alrededor de la comida, como conseguir comida, lo de más que hacemos, es para estar en un sistema inventado por el hombre, y algunos descansando después de comer y el resto sigue buscando que comer mientras que todos los otros seres comen para vivir, a esto no lo dije yo, pero que me lo presten un rato, por las manos somos condenados a ser siempre esclavos y también condenados a no estimular otros sentidos.
Entrando a la mente, no se dar otro ejemplo que este, figuro que abro una puerta dentro del coeficiente que tengo en uso y busco una respuesta a lo que me intriga, la primera respuesta es casi inmediata y me da dos opciones, tomo una, la que mi sentido común o sentido encasillado me deja más conforme, casi siempre la respuesta esta dentro de los códigos de convivencia o relaciones, digamos que está dentro de los fundamentos preestablecidos.
Si tengo que hacer pan por primera ves, me remito a lo preestablecido, busco los ingredientes, leo el procedimiento, y concreto el propósito, si sale mal, reveo los pasos hasta conseguir un buen pan, si opto vivir de eso, se convierte en mi trabajo y creo un compromiso o responsabilidad y se hace rutina y queda postergada mi capacidad de hacerlo de otra manera u otra cosa, por que mi tiempo es usado por mis manos y no por mi mente.
Ahora mis días están premeditados y destinados a una labor que anula la mente, se de memoria mi tarea y se hace costumbre ver pasar el tiempo sin modificaciones, y hay que admitir que no es otra cosa que comodidad y conformismo - o lo que es peor, esclavos de si mismo, todos los individuos hacemos algo y hasta capacitamos para que los individuos sigan haciendo algo con el propósito de ganar solo para tener una heladera llena, una alacena saturada, un congelador o feazer completo, un sinfín de cosas que nos convierte en abusos.
Nuestro cuerpo ha evolucionado también a favor de zacear necesidades, el cerebro se ocupo de ir formando cada milímetro de nuestro ser según propósitos y lo más grande que tenemos es el culo, y EN la habilidad del uso de las manos, no nos supera ninguna especie del planeta ¿y si ese no es un sentido, el que desarrolla y adapta las partes del cuerpo, pues entonces que es?, el que creo los demás sentidos, es otro sentido en mi pensamiento dando vueltas por ser alguien, por tener nombre y apellido como los demás sentidos, pero luego como a nuestro cuerpo no le hicieron falta más cosas, no desarrolló ni uno más y ocultó a quien los creo.
Hay quien nace sin piernas y corre maratones, hay quien nace sin brazos y tiene medallas en natación, hay quien fue sordo mudo y compuso obras maestras, hay quien también no tiene brazos y pinta cuadros como cualquier profesional y lo hacen con sus pies o boca, ¿Cuál es el sentido que crean o desarrollan estos individuos?, el mismo que el nuestro, solo que a mayor escala de necesidad.
Esta noche ya no estoy como anoche para escribir, pero esto es normal, pues debe ser un progreso del pensamiento, que siempre esta buscando un lugar donde reposar después de un recorrido desconocido, es como caminar por un sendero o ir haciendo camino, siempre cansa más lo segundo, creo que dentro, en el inconsciente, esta inquieto, por que me nombra la palabra en cada momento que no tengo la mente ocupada, quiere una tranquilidad o un final coherente, cuando se que voy a llegar, el sabe que me va a llevar.
Hoy estoy en el mismo lugar que ayer, pero si no escribo no avanzo.
Los músculos del cuerpo cumplen funciones limitadas, los órganos tienen funcionamiento limitado, el cerebro es ilimitado, PERO el pensamiento es infinitamente ilimitado, solo que estamos ligado al convencionalismo, a lo que esta estructuradamente establecido. Sin las manos, ¿Que haría el cerebro para solucionar las demandas del cuerpo y lo que es peor, del sistema?, ¿Como hubiéramos logrado la tecnología que tenemos sin las manos? Sin preguntarnos,… ¿Para que la tecnología?..., ¿Sería igual o mejor?, mi pensamiento me hace poner, que sería mejor que lo que tenemos, me dice que las manos fueron obreras esclavas en su mayoría, que fueron para servir, que los puños del que recaudan solo se cierran, nunca se abren, nunca dan, siempre quitan y piden más y encasillan al cerebro en un pensamiento dependiente; Que si fuésemos como las hormigas o las abejas en el sentido de que, la comunicación no es otra que la del propósito de trabajar con un solo sentido, cooperar para el bien en común, este sería otro mundo y otra ves acá aparece que SI, las manos harían buenas obras.
¿Las manos serán nuestro problema? Es increíble lo que me dice esta mente dejándola libre, pero tiene sentido, me anima a nacer sin manos para ver como mi mente enfrenta el desafío y se que va a lograr los objetivos, pero me dice que tengo un problema, nacer sin manos y con una mente atada a regímenes para los con manos de hoy por hoy, es un gran problema, también debería aparte de no tener manos, tener iguales a mi en la sociedad entonces, para que surja una competencia que provoque un sobreesfuerzo A activar un mecanismo eficiente en el cuerpo y poder lograr propósitos vasados en inventos logrados sin las manos, pero estamos de esta manera, otra ves cayendo en el mismo mundo que creamos. (- descartado -) si no es con el debido tiempo que requieren todos los cambios para llegar a su optimo desempeño y con las circunstancias que se van manifestando a medida que transcurre el presente, nunca lograremos llegar a ser como las abejas o las hormigas.
El pensamiento se basa en otro contexto de posibilidades que me dice que dentro da la masa encefálica tenemos un campo importante de coeficiente sin saberlo usar a favor de lograr cosas increíbles que escapan a la imaginación misma. Como que está en otra dimensión.
Hoy y hasta hoy, ES, hasta donde llegan mis manos llega mi pensamiento ¿Y sin manos?, ¿hasta donde llegaría el pensamiento?
Me imagino un par de arterias como esclavas de un sistema en mi cuerpo, que sin pensar por ellas mismas solo obedecen por un instinto de auto conservación, a transportar lo que otro órgano vital que no piensa manda al cerebro y que este holgazán solo usa para ser lo que viene siendo por siglos. total, no hay necesidad de innovar nada.
De la manera que me plantea las cosas este pensamiento, muestra posibilidades de controlar el hambre, la sed, cambios metamorfóseos, adaptaciones a climas extremos, resistencia ilimitada, organización absoluta, la tecnología estaría detrás nuestro y no delante como se la esta llevando, la naturaleza sería como nuestro cuerpo, parte de nosotros, A esa escala de importancia y no nuestro medio para comerciar, la mente no permitiría desigualdades sociales, tendríamos un único clero y se compartiría absolutamente mediante intercambiando las especias y especies, y la naturaleza no sería alterada en ningún aspecto, desapareciendo los zoológicos de animales y peces.
El hombre usa solamente la mente para mover los músculos, y no los educa ni controla, le hace caso a los excesos, a las tentaciones, a la exuberancia, a la codicia, a las extravagancias, a los caprichos, a la ignorancia, a la opulencia, a la holgazanería, a las pretensiones absurdas y las manos obran en tal efecto, sin manos me dice este pensamiento, que seríamos humildes, eje de todo buen comportamiento, rara vez con las manos alcanzamos objetos sin que el egoísmo nos plantee la opción de quedárnosla, rara vez pensamos en el que viene detrás nuestro como hijo o hija, creemos que lo que hacemos es para ellos y se lo damos con la consigna que no lo modifique, que lo mantenga y cuide, y es simplemente un acumulamiento de cosas con valor solamente para uno, sin respetar lo que el hijo o hija piense y quiera hacer, con esa actitud solo demoramos llegar a la esencia de la vida, a ver el extracto del sentido de la vida, entonces movemos y acomodamos las cosas y casos a nuestra única y egoísta manera de ser y pensar.
Aparte de todo, para colmo nos cansa mover las manos.
Sin manos abrazaríamos con la mirada, sin manos aplaudiríamos saltando, sin manos abriríamos más puertas, sin manos el corazón tendría caricias y no golpes. No existiría el gatillo fácil.
Algo sobre el amor me dice este pensamiento, el amor no cambiaría nada, el amor sería como hasta ahora, libre de expresión y condenado por ineptos o inmaduros o impulsivos, como siempre, pero SI tendríamos un control de sensaciones, no habría disturbios amorosos, aceptaríamos la libre decisión del conyugue o pareja sea quien sea y no crearíamos contratos, ni pautas, ni compromisos que liguen la libertad a condiciones. Chau abogados, jaja, lo digo por vos, te quiero.
Harían las cosas realmente de vocación y eso sería un gran ingrediente a la hora de obtener resultados que serían desinteresados, completamente cargados de armonía y creatividad, todo se vería como lo expresa el alma, las manos quizá recién ahí comiencen a tener sentido de ser manos.
Interactuarían con los demás seres vivos del planeta me dice también, a manera de mostrar más y más virtudes del hecho de no poseer manos.
Vislumbro en este instante las manos alzadas de algún papa sin rostro, los brazos extendidos en alabanza y las manos y las manos abiertas, agradeciendo y pidiendo más, ¿Qué más?, nefasto.
El mal uso de LA psicología puso a la deriva muchas culturas, sumiendo la luz de cada individuo, no hubo puerta para salir de esa trampa de siglos de efectividad, que alteró la existencia misma del todo y todo LO prodigo que ofrece la mente, pero ahora visito la mente con la vieja opción censurada, para darle rienda suelta a las más puras intenciones que guardamos para darnos y dar.
        En definitiva, las manos son un obstáculo entre el cuerpo y la mente.
Hemos aprendido como un niño huérfano en este mundo a primero equivocarnos, y así fuimos aprendiendo de los errores, por EJ: hoy estamos sufriendo las consecuencias de un error, el de elegir un líder para que nos gobierne, pero en contraparte tenemos la intención que nos va madurando y haciendo caminar en el proceso de hacer o querer, que nuestro Papa y Presidente, Gobernador e Intendente, policía y custodios, nos dejen ser libres, PERO la inocencia que venimos arrastrando nos demora en la decisión de no concurrir a votar o elegir.
Nos contradecimos queriendo ser libres y votando para que nos gobiernen y administren
No queremos pertenecerles, pero les damos las manos para que nos sigan gobernando, y cada tanto elegimos uno nuevo con más rigor que el anterior, suponiendo que este si nos va a tener CAGANDO.
Nonos dan la posibilidad de elegir A quién nuevamente nos gobierne, pero no podemos elegir, esta contradicción solo me lleva a pensar, que todo lo que consigas con tu esfuerzo no lo pongas en manos de terceros, cada vez soportamos menos que administren nuestro tiempo y desfasajen nuestro esfuerzo por obtener libertad.
Hemos sido ambiciosos en todas las épocas y generaciones y lo que trae la ambición es la ansiedad, y la ansiedad siempre fue una mala ayuda al momento de hacer cosas, las veces que se pensó con tiempo y dedicación, se descubrieron cosas trascendentes y de mucha importancia para la humanidad.
Un pensamiento puede que esté dentro de una cápsula, como si fuera una célula y puede que se comience a gestar sumando células como lo hace un órgano en su formación y así llegar a concretarse. En internet cuando uno abre una página, es difícil seguir un tema sin distraerse con cuanta información extra aparece a medida que se van abriendo la investigación de lo que se quiera buscar. L o mismo pasa en la mente, cuando un pensamiento busca una solución, a medida que se lo analiza se va enmarañando con otros pensamientos, a modo de distracción. Digo, como que por cada pensamiento, existen miles de alternativas de cómo se puede concretar algo o no se concreta justamente por que los pensamientos secundarios ganan y nublan la intención del primer pensamiento, … la pregunta ES, si ¿en esas insignificantes extremidades donde se pierde el pensamiento, empieza el inmenso campo de la solución a todas las preguntas?
Y a pesar de haber miles de maneras de cómo hacerlo, solo hay una manera de concretarlo, y es usando las manos, lo que tenemos a mano, por que vertimos todo el esfuerzo a hacerlo solo con las manos y es ahí donde digo, que por ser con las manos con lo único que somos capases de hacer algo, limitamos nuestra capacidad de pensar en otras alternativas, de desarrollar otras capacidades que quizá estén en otra dimensión.
Desde el pensamiento hasta las manos veo como un río de canalización, un río, que desde que nació fue socavando, como lo hiso el Colorado, alimentando solo sus márgenes, dejando áridos los suelos a donde no llega su humedad, que son la mayor parte de la superficie que lo rodea. Eso pasa con nuestra mente, el pensamiento corre como el río, desde el cerebro hasta las manos, un corto recorrido, dejando árida la mayor parte del cerebro, del que no sacamos el debido provecho. El porcentaje que riega el río es el coeficiente que tenemos en uso. El río no tiene la posibilidad de poder hacer que todo sea fértil, en cambio en nuestra mente si exigiéramos a nuestro poder, valerse de otros métodos de locomoción, creo que nos asombraríamos de las benevolencias de la mente y 
las manos a partir de ahí, en ves de quitar, darían, las manos a partir de ahí, SERÍAN útiles.

domingo, 5 de febrero de 2012

7mo. último capítulo

Los otros caballos quedaron dentro de la cueva, los podía escuchar relinchar asustados y buscando por donde salir, estábamos atónitos cuando de repente tras un sonido aplastante, una nube de polvo salió de adentro como un disparo, escuchamos como se derrumbaba todo, luego un funesto silencio y el polvo que se iba disipando, estábamos agarrados de la mano esperando un milagro, que asomaran los otros tres caballos, pero no, ahora estábamos frente a la realidad, los caballos habían quedado adentro, no sabíamos si atrapados o aplastados, esperamos hasta que se calmo todo y vi que la cueva a unos diez, quince metros estaba totalmente cubierta de piedras, habíamos perdido los caballos, solo podía serrar los ojos y nada más, la mente quedó en blanco, no podía mover una sola piedra por el tamaño que tenían, busqué a Waira y con una cuerda traté de sacar algunas pero la soga se cortaba y corríamos el riesgo de otro derrumbe, no nos podíamos resignar tampoco demorar, Waira se tenía que ocupar de todo ahora, subimos algunas cosas, lo más necesario y dejamos el resto bajo lo que quedaba de cueva, por si teníamos que regresar, mi Hija montó y yo acompañándolos a pie nos fuimos alejando, era demasiado el resto que teníamos que hacer de esa manera, no se si lo podía hacer pero no tenía alternativa en ese momento.
De las beses que anduve por esos lugares en bicicleta, recordaba algunas casas que estaban de paso, así que fuimos haciendo el camino por esos lugares, si bien no tuvimos la suerte de encontrar otros caballos, encontramos gallinas, huevos y algunas cosas que habían sembradas por ahí, llegamos a ver el asfalto y no estaba transitado, pero era riesgoso seguir por la ruta, por lo que decidimos cruzar montañas, a mi derecha sobre el cerro a lo alto podía ver el observatorio y eso me guiaba, llegamos a un camino que me llevaba a una mina de piedra de cal, a la que yo sabía llevar a unos serranos cuando trabajaba como chofer de taxi, hasta ahí teníamos todo controlado, ya era casi de noche nuevamente y yo estaba con los pies destrozados, hicimos campamento a la orilla del camino de ripio, el cielo parecía ignorar todo, estaba tan resplandeciente y profundo que daban ganas de irse hacia allá, pero estábamos acá, en este planeta que ya daba miedo pisarlo, que parecía que no me pertenecía ni el agua, ni el aire, ni la luz, pero tenía que continuar buscando no se que, para hacer no se que, pero algo me motivaba a seguir moviendo los pies. El día no daba tregua, ya estaba sobre nosotros nuevamente, el frío, que nos inmovilizaba un poco y más me costaba caminar, mi hija quiso caminar un tramo para que mis pies descansen un poco más y así hicimos, cruzamos un río, supongo que este río desemboca en el lago San Roque, así que lo seguimos orientándonos hacia el noroeste y sin alteraciones llegamos a una punta del lago, de donde pudimos ver la ciudad que de alguna manera mi hijo me había indicado con esa flecha.
¿Estarán reclutados ahí?. Hicimos una parada para organizar como proceder, teníamos que ser como topos, como gusanos, no se, había que trabajar con mucha cautela, la ciudad era un bunker para nosotros, algo impenetrable, pensábamos que por todas partes había custodia, por lo que nos camuflamos con pasto pegado con barro a la ropa, teniendo en cuenta que cuando estuvimos en el pozo no nos vieron pensé que tal ves esa era la mejor forma de camuflarse, paso a paso fuimos reviendo el panorama mientras amanecía. A Waira la dejamos lejos, amarrada a una estaca y escondida, el problema era que si nos demorábamos o lo peor, si nos atrapaban, iba a morir de sed, por lo que decidimos que mi hija se quedara a mitad de camino con la yegua, yo seguí abriendo camino entre matorrales acercándome a la ciudad, pude ver que el espejo del lago ya no estaba, únicamente el curso del río y barro, mucho barro y en la costa estaba seco, llegué a acercarme al embudo y el río ahí había hecho un pequeño embalse donde se habían instalado una cantidad de filtros y había bombas de bombeo que estaban extrayendo lo que quedaba de agua, los camiones ya no eran tantos, pero lo que yo quería saber era donde podrían estar mi madre y mi hijo.. Me ubique donde podía ver muchos movimiento y esperar a que alguna persona vestida de civil me diera la pauta que están siendo usados o no se, y tratar de hacer contacto de alguna manera con el, Mi hija sabía que me podía demorar más de un día, en ese caso por las noche debía volver al campamento, reabastecer el caballo y ubicarse al día siguiente en el mismo lugar. En esas horas me quede dormido y sin darme cuenta paso la tarde y la noche, me despertó una sirena muy potente y me llamo la atención, el sonido venía de un cuartel de bomberos supongo, por que ese era el típico sonido del que estoy acostumbrado por vivir en zona de incendios, al minuto una cantidad de personas vestidas con otra indumentaria comenzaron a llegar transportados en camiones celdas, me di cuenta que esos eran civiles, bajaban muy ordenadamente y se formaban como para una inspección, mi misión era conseguir un traje de esos y unirme por un rato para conseguir información; volví hasta donde estaba mi Hija, pero ella no estaba, fui a donde tendría que estar Waira y tampoco estaba, me hinqué de rodillas para buscar la cruz y la muerte, pero un perro me lamió la cara y ladró, al minuto escuche que la voz de mi hija decía Cuba, Cuba, y apareció entre los arbustos llamando a Cuba, el perro, quien moviendo la cola le daba a entender de lo que había encontrado, que me había encontrado a mí, nos abrasamos y me contó que en la tarde de ayer el perro y un señor la habían encontrado a ella y que la alojaron en su casa, a unos quinientos metros de ahí, le comenté lo que había visto y el plan que tenía que llevar a cavo, para el toque de sirena yo tenía que estar en el lugar correcto esperando a los camiones y al menor descuido tratar de llamarle la atención a algún operario civil, para que se escabulla o bien golpearlo para sacarle la ropa, entrometerme con el resto y sacar información, esta era la parte más difícil de todas pero no tenía opciones, al no ser que pueda ver de donde salen los camiones y llegarme hasta allí y ver que se puede hacer.
Volví al lugar y los operarios estaban limpiando todo el dique, estaban sacando todo los residuos de lo que había sido ese fondo, esto me dio la idea de hacer las cosas mucho más sencillas, lo único que tenía que hacer era, buscar el lugar donde terminen las tareas de hoy, esperar a que los camiones despejen el lugar de gente y al día siguiente buscar un lugar para mezclarme entre la mugre de lo que fue el fondo de este embalse y esperar hasta que vengan los operarios a continuar sus tareas, y para cuando se acerque algún operario, alertarlo de que yo estaba ahí y mientras hace la tarea que me baya diciendo, que fue de la demás gente, no se, todo un plan en mi mente que al llegar el momento nunca es como uno lo supone.
Me refugie nuevamente a orillas para ver como hacían la retirada del lugar, todo era más o menos como lo había supuesto, la noche estaba estrellada y las luces de la costanera alumbraban un poco el dique, luego de unas horas aparecieron nuevamente los convoy de camiones con más gente, lógicamente se trataba de un turno noche que continuaba las tareas, recordé lo que había pensado, que todo no se puede tener en la mente y menos en la mía, pase un mal rato tratando de buscar otra solución, pero no tenía fuerzas ni para pensar y si lo hacía, seguro que no iba a ser un buen pensamiento, decidí aprovechar ese momento de cambio de turno para inmiscuirme en la tarea de la mañana. Me deje llevar por el sueño y el cansancio y la tranquilidad de que mi hija estaba bajo un techo..
Por la madrugada el frío me despertó, inmediatamente pensé en mi hija, Ella no tenía noticias mías desde hace ya dos días. Miraba atentamente los movimientos de los obreros y llegó el momento de actuar, los camiones se acercaban y la gente empezó a abandonar su tarea, empecé a acercarme muy cuidadosamente hasta quedar en un lugar próximo a limpiar y esconderme como lo había planeado, así lo hice ni bien el convoy comenzó a dejar la zona, estaba el sol como a las ocho supongo cuando me embarre y quedé camuflado en el lodo, todo parecía andar bien hasta ahí.
Mientras me acomodaba de alguna manera entre el lodo y la basura de lo que fue alguna ves el fondo del dique, me preguntaba,… ¿Cuál será el motivo de esta limpieza? El olor a barro podrido junto al de pescado muerto y lo baboso de los musgos me tenían en permanentes nauseas, tenía la sensación de que los guzanos me caminaban por todas partes. Era por otra parte, increíble la diferencia de lo que iba quedando limpio, con lo que restaba por limpiar, pero, ¡que me importa!, la realidad es que nos están robando el agua y que de mi Madre y de mi hijo no se nada y estos mal nacidos me los tienen de rehenes. Preste atención y pude apreciar el lugar donde me encontraba escondido y me pareció seguro, decidí quedarme ahí y encomendarme a la suerte que me toque tener, en el momento que suceda lo que tenga que suceder, pero temía lo peor.
Apareció por el sur el convoy de camiones y comencé a sentir un sudor pegajoso en mi cuerpo, que en ves de ser salado como yo creía, era dulce y pegajoso, era adrenalina. Los camiones entraban a lo que fue el dique y en dirección mía, acercándose a donde yo estaba, trague saliva o mejor, los músculos de mi garganta hicieron todo lo acostumbrado por tragar, pero no había saliva, confié en que estaba bien camuflado por el barro y los camiones se detuvieron, al momento comenzaron a decender los obreros, como de costumbre, los revisaron y note que no había diálogo entre ellos, ni tampoco nadie que los dirigiera, como cuando los vi por primera ves en el pueblo, en el mercado cuando retiraron todo los alimentos vencidos; cada operario estaba equipado con una herramienta de gancho y muchas bolsas, enseguida se prestaron a la tarea sin demora, habrían las bolsas y metían los residuos dentro, luego de llenarlas la dejaban a su lado y otro operario las apartaba y acomodaba en lo que fue la margen del lago, donde era cargada a unos camiones de recolección y la transportaban, no se donde, a medida que esto ocurría un individuo en su tarea, se me estaba acercando hincando el lodo y sacando todo tipo de porquería, latas, huesos, plásticos, vidrios y botellas plásticas, hierros y alambres, montones y montones por todas partes, me dije,… ¿este era el fondo de nuestra agua potable?, casi me distraigo en ese asombro, cuando el ya estaba a metros de mi, esperé a que estuviera un poco más cerca y lo hable, el no dio muestras de haberme escuchado, mientras el, siempre con la cabeza gacha, Yo era un poco más de basura entre la basura y el barro y el como esclavo del viejo mundo, juntaba basura en ves de oro, Lo llame un poco más fuerte y note que se quedo inmóvil, me busco lentamente, sin ser brusco, como imitando a un oso perezoso, con la mirada hasta donde podía ver, sin levantar la cabeza, hasta que me vio, tenía un casco como los que se usan en las guerras químicas o como los que llevan los que fumigan, lleno de mangueras, filtros, cables y cierres y yo en pelotas sin medir consecuencia, se quedo inmóvil, no se si lo asusté o que, pero dejo caer los brazos, reaccionó al instante y lo primero que hizo fue subir su mano y con el dedo índice me pidió que guardara silencio, que me calle, me señaló su mano que estaba cubierta por un guante, levanto el puño y dejo ver un brazalete con una especie de parlante o audífono, no se bien, pero de lo que si estaba seguro, era de que estaba siendo controlado metro a metro, siguió su tarea y note que me dejaba escrito algo en el barro, estoy interferido mañana traigo carta, eso decía su mensaje, Por dios, ¿Cómo hacia para salir de ahí?, los camiones estaban cerca, había más gente en el lugar, pero en su camino no había nadie detrás, solo otros obreros que hacían lo mismo que el, y los que pasaban por mi lado trayendo las bolsas que mi amigo llenaba y lo mismo hacían otros por otras franjas de limpieza, Me sumergí un poco más en el barro y mi tarea era ahora, la de esperar hasta que el turno de mi amigo terminara y se retiraran.
¿Cómo hacer mañana para identificar a mi amigo entre los demás, si estaban todos igual vestidos? Mientras se alejaba pensaba matemáticamente, lo seguí con la mirada hasta el preciso lugar en donde terminó su día y se me ocurrió una idea. Al irse me acerqué y deje un palo plantado, para poder saber cual era su franja de limpieza, me escabullí hasta la orilla en el cambio de turno y ahí esperé al siguiente convoy de gente, me metí entre las ramas de los arbustos para ver, uno de los que llegó en este turno, alzó el palo como una basura más y lo metió a su bolsa, lo seguí también para saber donde terminaba. Una ves que se retiró, lo único que me dejó era la seguridad de que habían pasado ocho horas, ya con el sol ocultándose me acerque a la retirada de este turno para poner un segundo palo, con el que cubriría dieciséis horas, y haría lo mismo con el siguiente y listo, al terminar este todo indicaba que le tocaría un nuevo turno a mi amigo. A la madrugada entonces, según mi teoría, el que vendría en el turno era mi amigo, que para el, yo había pelado un palo con una piedra y lo había teñido de morado con unas hojas de una planta que encontré en la costa, le había escrito; lleva este palo con tigo y déjalo con la carta en donde termines el día, lo firme para que sepa mi nombre víctor. Observe ansioso como se retiraba el último turno y espere nervioso al convoy que traería nuevamente a mi a migo y la carta. Si esto no funcionaba, sería el fin, tenía pensado internarme en la montaña y tratar de purgar todo esto, con este final tan impuesto, veía a mi hija en mi pensamiento hacer una vida nueva, con el hijo de este hombre que no sabía si existía, un comienzo tal vez después de este final, nada era seguro, todo estaba en mi imaginación, hasta que increíblemente pasó como yo suponía que pasaría, ví a mi amigo levantar el palo y guardarlo, lo seguí con la mirada, me olvide de todo mientras tanto, de mis hijos, madre y hasta del agua y los gusanos por ocho horas, hasta que terminó su turno, me arrastré hasta el lugar donde abandonó la tarea ni bien tuve lugar y pude ver el palo con la carta debajo.
Por fin tenía un contacto que me guiaría por el resto de mi búsqueda, por fin iba a saber de mi Madre y de mi Hijo, al mismo momento tenía la ansiedad de llegar a los brazos de mi hija para leer con ella la carta, Salí del pantano ese y me fui buscando el sendero que me llevaría al rancho, me bañe en un charco viejo, me vi tan desgarbado, flaco, barbudo, con las uñas largas y sucias que me dio impresión, me vestí lo más rápido que pude, me fui silbando para que el pero me reconociera antes de llegar a la casa y así fue, el vino y me terminó de guiar, ahí estaban todos en el patio, un señor alto muy marcado por los vientos y el aire seco, callado pero muy bien por suerte y mi Hija, como siempre lo hizo, me abrazó y no dejaba de repetir, te amo, extrañaba tanto eso de ella, Ella lo trajo a mis días hace exactamente un año, tres meces y veinticinco días y ahora no podría vivir sin esa hermosa costumbre de escuchar, te amo a cada rato, inmediatamente después de eso le dije que tenía una carta, ¿una carta? Me pregunto, … si, es una carta que me dio un operario de los que limpian el dique, y le explique lo que había visto, ella arrebato la carta, como siempre lo hizo con todo lo que yo llevaba a casa, antes de que se lo diera y abrió el papel para leerlo, a medida que leía en voz alta, fijaba la vista y cada ves se la escuchaba menos, hasta que solo murmuraba y los ojos se le iban inundando de lagrimas, dejo caer la carta y se fue corriendo hacia su cuarto, entonces alce la carta y me dispuse a leerla atropellando palabras para leer más rápido y entender por que mi hija terminó llorando, esto es lo que textualmente decía esa carta.
Soy Ernesto Vargas, me trajeron del Chaco, Puerto Bermejo Viejo, (Bermejo), estaba en mi casa, me separaron de mi familia, por eso, si algún día vas para allá, llévales esta carta a mis queridos o déjala en esta dirección, Viamonte 843, espero puedas y si no consérvala en tu bolsillo.
Queridos padres, esposa, hijos, estoy bien, pero no se que sigue después de esto, ahora estamos limpiando los fondos de los diques, lagos, lagunas, represas, estanques, todo lo que embalsaba el agua, por que fueron vaciadas, para que después del plan higienización que llevan a cabo, nuevamente llenarlas, somos cantidades de personas acuarteladas para esta función, todos entre 40 y 55 años, ninguno sabe de su familia, han quedado desvinculados de toda información como yo, como ustedes de mi, nuestros hijos están junto a los hijos de los demás en lugares seguros nos han dicho, la verdad que no es de creerles, también nos dijeron que están siendo reeducados para poblar un nuevo mundo y que no pasan necesidades de ningún tipo, en cambio, todas las personas mayores de 55 años, han sido de alguna manera exterminadas en su totalidad y entiendo que este es nuestro destino, por que de los que estamos aquí, cuando uno llega en años a los 55 son apartados, desaparecen para no verlos ni saber nunca más de ellos y a la vez entran personas de 40 años recién cumplidos para trabajar como nosotros, estos nuevos traen nuevas noticias de lo que se comenta afuera, sobre nuestro motivo de trabajo y destino, también comentan sobre los reclutados de su edad por eso se de lo que hablo, dicen que el mundo esta siendo higienizado en su totalidad, con mares, ríos, puertos, canales, por gente de nuestra edad, también esta siendo reforestado, pero que a esa tarea la hacen personas de entre 20 y 40 años, la fauna también tiene esa suerte, en este momento están restituyendo las especies desaparecidas en laboratorios para llevarlas a su habitad, todo va a ser como era y mejor aun, van a desaparecer los limites de fronteras, los pozos petroleros y las papeleras junto con todo lo que contamine agua, aire y suelo, ningún país, excepto los EEUU van a tener gobierno, ellos van a controlar el nuevo mundo, las fuerzas armadas serán únicamente las de ellos, están prestando su colaboración para conseguir ese objetivo de higienización, que una vez completado, dicen, van a exterminar también a todo ser humano que exceda los 20 años para rejuvenecer el mundo, estos nuevos seres van a ser ubicados según su raza, y así reestructurar un nuevo mundo, los nuevos habitantes no trabajaran, no existirá el dinero, no habrá nada que distinga clases sociales, habrá transportes y vehículos para uso común, no existirá nada de intercambio, así que quiero decirles a ustedes, mi querida familia, que si este precio he de pagar para que tengan un mundo sano, pues lo pagaré conforme, por eso es que no hacemos nada por impedirlo, por más que haya sido así impuesto, hemos entendido que tarde o temprano pasaría, si no sucedía así, iba a ser la naturaleza quién obrara por mano propia y el resultado hubiera sido peor. Y a ti Víctor, te recomiendo, que dejes de andar deambulando y te integres a esta labor, ya has sido visto por los radares de la zona, has sido seguido y saben de ti, de tu hija y de los dueños de la casa que está a la vera del río, pero ya no eres un problema para ellos, su plan ya esta consumado, esta es una buena razón de hacer caso por un nuevo mundo para nuestros hijos, después ellos sabrán que hacer de ellos en ese mundo, por lo pronto, te dejo mis más sinceros deseos, de que si de lo contrario te quedas ahí, tengas la suerte de obtener la piedad de estos monstruos y sigas viviendo a nuestro modo en aquel viejo mundo y con tu hija. Ernesto Vargas.
El exterminio será hecho de manera tal, que todos lo verán como algo bueno y beneficioso, Ernesto ya lo ve así, la vida puede ser manipulada ahora.
Mi Hija no era más grande que una almohada en la cama, y ocupaba un rincón, como un almohadón, mi Madre tenía 68 años y no se como fue su ultimo día, mi hijo dejó los ojos en mi recuerdo y pienso que estaría ya en manos de ellos y en pos de este cambio, el hambre también hacía reclamos, me fui encorvando como un cuero al sol, un sol que dejaba la justicia en manos de la sombra, un sin fin de incertidumbres entre ese espacio, el de mi Hija y yo acopladas a un sinfín de ausencias, la naturaleza estaba alegre, en un esplendor superior, como regocijándose por lo que se estaba haciendo por ella y yo tenía ganas de ser ahora quien envenenase este mundo sin contemplación y después liquidarlos como hicieron ellos hoy con nosotros, ellos fueron los responsables de causar devastaciones, contaminaciones, exterminios masivos y sometimientos y ahora la naturaleza les sonríe; Antonio, miré para las altas Cumbres, ¿estará?, primero mi adentro, ¿para que la intención de un nuevo idioma?, ¿con quien lo voy a hablar?, mi hija algo sabía, ¿para que los sembrados, los sectores organizados del pueblo?, el veneno en los bidones al lado del río tenían menos veneno que yo, cada segundo me compromete a vivir, como cuando entré al ovulo de mi madre

sábado, 19 de noviembre de 2011

EsCupido



Este tarado energúmeno, vigilante, sotreta, amorfo, plumudo con alas, que no es ni pollo ni Robin Hood, anda como jugando a la mancha con flechas, y muy simpático el atorrante, está convencido, que clavando esa aguja hace de dos zopencos uno solo.
Con tu certera flecha, el más árido de los desiertos se empieza a gestar, a la vez que el más fértil de los ríos se comienza a abalanzar, genios que no cumplen aparecen para ofrecerte deseos, estrellas que caen envueltas en miradas, solo agujerean el cielo , botellas con cartas varadas en los mares, las canciones sin permiso hablan en tu oído, camas que proponen cansancio permanecen tendidas, anillos opacos que estrangulan los dedos, soles que duran lo que un recuerdo y lunas que entierran corazones por entre sus ceniza.
Solo después de amar soy capaz de volver a amar, y no quiero que seas vos quien me diga a quien, cuando y donde, no, por más que te vea entre tarjetas y leyendas, por más que te sienta seduciéndome, por más que sienta tu viento en mis venas, voy a bajar la cabeza, por que prefiero clavar los ojos y los pies en el suelo antes de volar en tu abismo.
Si la vida esta dispuesta y el amor impuesto no va con migo, por que no te vas volando al infierno, que ahí si, podes hacer lo que se te venga en ganas, hasta podes joder al jodido y tirarle al mismo diablo, podes derrochar tus flechas, sin que nadie te reclame la herida, tarado inexperto en amores, inepto, ni si quiera naciste, no me vuelvas a tirar con nada, ni con arroz, ahora tengo que juntarme los pedazos, o seguir hasta cuando no vivan mis cinco sentidos, usándote como excusa para no distraerme recordándola, para que ella no me envuelva ni al estar despierto, ni al estar dormido , por que se que al instante en que te deje de maldecir, voy a verme lleno de sus recuerdos

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Tarde 6to Capítulo

Esa misma noche retomamos la charla con el biólogo, lo de hacer los pozos de agua, quien quisiera lo podía empezar a hacer en su casa, en donde que desde la calle no se vea, yo tenía que poner ligustros alrededor del pozo para simularlo por tener el patio abierto, pero ligustros ya grandes. Luego de atender todas las inquietudes y necesidades hablamos de lo que había pensado, ¿Cómo crear algo para envenenar el agua desde arriba, desde la montaña? El biólogo comenzó a unir cosas en su cabeza y me dijo que lo deje en sus manos, no estaba demás intentarlo, voy a recurrir a mi galera dijo. Era temprano, salimos afuera para tomar unos mates bajo las estrellas, cada sorbo era un pensamiento, me di cuenta hoy cuando llegamos al Club, que los chicos ya estaban empleando el idioma en casi todo lo que hablaban y yo no entiendo nada, es por que en realidad no he podido prestar atención tampoco estar entre ellos, pensé que mi hija podría ayudarme con eso, no veía la hora de comenzar con los aljibes, mientras más rápido lo hiciéramos mejor, la gente tenía que dar aviso de listo y esperaríamos hasta el último pozo para después regar los ríos con veneno o con lo que haga el biólogo. Me sorprendió el día entre esos pensamientos y la bocina de un auto abandonado que le sonó la alarma, falsa alarma me dije.

Ese día llegó la mala y devastadora noticia, que las vacas que se acercaban al lago en busca de agua eran matadas y quemadas, así que nos dirigimos al lugar para constatar y cuando estábamos ya cerca, se podía apreciar lo bajo que estaba el dique, lo poco que quedaba de agua, empezamos a rogar por lluvias, pero entrando el invierno es casi imposible, hasta la primavera no hay ruego que alcance, buscamos las vacas quemadas y en verdad estaba pasando eso, El Biólogo al ver esto, entendió que en primera medida, las mataban para que no consuman agua, y el hecho de quemarlas, era para que no contamine, esto fue lo que dio pié para confirmar que se la estaban robando, fue la gota que colmó el vaso y terminó de motivar al Biólogo para ejecutar el plan, no se los demás lagos, pero por lo menos este va a quedar inservible dijo.

En un tiempo, no hace mucho hubo un gran problema en el pueblo a causa de una contaminación provocada por unos venenos que se usan en los campos para exterminar plagas, Glifosato, este veneno a pesar de estar tirado en las chacras, al llover es arrastrado por el agua hasta los ríos sin perder potencia ni efecto, causando estragos en el medio ambiante, lo cual daba a entender que tirado directamente al agua de los ríos podría ser catastrófico, así que no hubo objeción, casi que lo pensamos al mismo tiempo, pero también el, por su cuenta, seguía elaborando un veneno aún peor, para que en caso de no encontrar el liquido de los campos, utilizar ese.

Al estar cerca del pueblo, ya de regreso, un hombre con su familia, todos a caballo, estaban yendo hacia Ciudad Parque, un barrio de mi pueblo y El Biólogo les preguntó, que había pasado con los dueños del campo vecinos del pueblo, a los que tiempo atrás se les había iniciado juicio por no respetar las normas de fumigación, lo hacían a menos de 500 metros de sus casas, mejor dicho, en sus casas. Este le respondió, que en la casa solamente estaban los hijos, que a los padres se los habían llevado en un camión. Nos dirigimos directamente al la casa de campo, que está a poca distancia, al llegar nos dimos cuenta que deberíamos hacer una reagrupación de gente y controlar a todos los que quedaron sin una persona que los atienda, por que los niños estaban raquíticos de hambre y también en un estado de miedo y espanto, se habían escondido como gatos detrás de unas maderas, los llevamos directamente al dispensario y este problema cada ves se estaba haciendo más grande, no eran los únicos que padecían hambre y desnutrición por esta zona.

Después de eso, nos enteramos en el club, que había llegado a manera de comunicado oficial, una nota diciendo que, “la gente de todos los pueblos y ciudades iban a ser clasificadas y a posterior separadas según su clasificación para desempeñar tareas en y por el régimen conservador”, era lo que ya de alguna manera estaba dicho y hecho, pero ahora este comunicado estaba asegurándolo. Casi sin tener que pensar, sentí que sería separado de mi hija, quede mudo, inmóvil, me estaba llenando de pánico, nada más, ¿como le digo a mi hija esto?, ¿como la preparo?, ¿cual iba a ser el final?;

Al llegar a casa ella estaba en nuestra huerta improlija, buscando que teníamos para cosechar, no pude hablar, fui al pozo de agua, que estaba por la mitad de la excavación, y le dije que hiciera lo que pudiera con la poca verdura y me llamara cuando este listo, me metí al pozo y allí llore hasta el cansancio; la bronca, la impotencia, la incertidumbre, todo me aplastaba, mi tumba sería reconfortable pensaba, agarré la pala y me dije que no saldría hasta llegar al agua, estuve un día y medio cavando, retumbaban los golpes de la pala con los gritos de mi hija que me llamaban a comer, dormí ahí dentro, amanecí y continué buscando agua, hasta que en mis pies note barro, empecé a gritar de alegría y de bronca, todo se confundía, salí busque a mi hija y nos metimos al pozo a chapotear, ahí le dije de lo que había sido anoticiado, de que tal vez fuéramos separados, que no sé de lo que va a pasar después y quizá nunca más nos volvamos a ver, mil cosas pasan por mi cabeza, que no me dejan ser oportuno ni diplomático para decir las cosas, le pedí que luche sin parar, que siempre busque una motivación de vida y si no la encuentra, que busque una motivación de muerte, pero que lo sepa y que le quede como última palabra mía, que yo nunca voy a ceder ante estos asesinos, que voy a luchar hasta el último aliento y que si salgo de esta la voy a buscar incansablemente esperando a que esté viva, eso fue un compromiso para los dos y un mensaje para que no piense en la muerte, nos abrazamos llenos de barro y ahí quedamos hasta el día siguiente.

Me desperté con frío, no tuve en cuenta que esto podría traer complicaciones a la salud de mi hija, salimos estaba amaneciendo, ella se baño, después yo, y nos acostamos de nuevo un rato más para estabilizar el cuerpo, al despertar nos fuimos para el colegio a ver que había para hacer, me llamó la atención que no encontré a nadie en la calle y que las casas estaban en silencio total, caminamos más ligero para ver si estaban por el pueblo y cuando llegamos tampoco había gente, empecé a gritar llamando a alguien, y nadie se asomaba de ninguna ventana, golpee las puertas de varias casas y tampoco, hasta que abrí una puerta y luego otra y otra y en ninguna había gente, fuimos al colegio corriendo y al llegar tampoco había nadie allí, mire hacia todos lados y mi hija también, ¿que hacer?, no comprendía nada, no sabía si estábamos muertos o vivos, si éramos nosotros los que no estaban o los otros, hasta que mi hija me llama desde un aula para que leyera lo que decía la pizarra, era terrorífico, “Quien lea esto, esperamos entienda que es el único a salvo y tiene el compromiso de salvarnos, estamos acuartelados en Embalse, nuestro destino está a la vista”

Lo primero que hice fue ir a la casa del biólogo, directamente al lugar que me había indicado, donde fabricaba el veneno, debajo de unas tablas tapadas en tierra estaba la puerta que me comunicaba a un sótano pequeño, allí se encontraban los bidones de veneno de los campos y los bidones de veneno fabricados por el, visto esto, salimos con mi hija a buscar caballos y un carro, no había tiempo que perder, conseguimos cuatro caballos y el carro, amarramos dos caballos al carro y dejamos todo listo para que, entrada la noche, saliéramos río arriba a tirar todo, mientras, nos escondimos en la iglesia del pueblo, llevamos lo que encontramos de comida en el colegio y lo guardamos en paquetes, comimos y todo lo que sobró era para el viaje, los caballos también habían comido, teníamos todo lo indispensable, Mi hija estaba cansada, pero tenía que estar al lado mío con todas sus fuerzas, la pregunta que estuve haciéndome todo el día era, ¿como fue que a nosotros no nos llevaron? Y el único pensamiento, con lógico, era que todo haya sucedido mientras estábamos en el aljibe dormidos, y que si se asomaron, seguro no nos vieron, debido a que estábamos confundidos entre el barro, hable con mi hija sobre esta hipótesis y ella se encogió de hombros, como dándole lo mismo esa u otra razón, sumergida en su pensamiento, dijo haber visto entre dormida una luz, como una linterna, entonces seguramente así es como sucedió, alumbraron, pero el barro nos encubrió, también me dijo que aprovechemos esta oportunidad y que comencemos una nueva vida, ya no hacía falta ir hasta las computadoras a dar el presente y que si así lo hacíamos, era lógico que seríamos apresados al instante, pensó en sus hermanos y descarto por el momento esa tranquilidad, ella también se puso una meta, la misma que la mía, luchar y empezar con los líquidos era la punta del hilo.

Esperamos la hora que creíamos conveniente y salimos a buscar los caballos, todo seguía tranquilo, no había modificaciones en nada, todo estaba como lo dejamos,

Sobre un banco, en el patio de la casa, se reflejó un metal, me acerque como sintiendo que me llamaba, lo busque al oscuro con las manos, pude saber que se trataba de un puñal, entonces lo guarde en mi cintura, montamos con mi hija y fuimos hasta lo del biólogo en busca de los líquidos, los cargamos cuidadosamente y salimos buscando un camino que nos lleva a Loma alta, y de ahí seguir el río del medio hacia arriba, hasta su nacimiento, eran calculo, las 20:00 hrs. de esa tarde

Yendo al oscuro parecía que nada sucedía, estaba todo muy calmo, la noche algo fría pero soportable, estábamos dejando el asfalto, entrando a un camino de tierra que nos llevaba a la montaña, mucho conocimiento de este camino no tenía, solamente una ves había andado por estos lugares, cuando con mis amigos de la adolescencia vinimos a pescar truchas, se que la huella se corta, seguir por senderos y bajar del caballo cuando se llega a unas piedras que cortan el camino, después caminar como tres kilómetros hasta el río, donde se encajona por la montaña, es ahí donde nace el río Del Medio, de buen caudal, pero para eso, teniendo en cuenta que me puedo perder, sería mejor esperar a que amanezca; llegamos a una escuela de montaña, que por lo que recuerdo, hasta ahí es casi la mitad del recorrido que hemos hecho, nos pareció un buen refugio y nos quedamos a esperar el amanecer, a los caballos le sacamos las monturas y desatamos los que llevaban el carro con los bidones, mi hija no tardó en dormirse, en cambio yo creo que dormí por momentos, intranquilo cuando otra ves el puñal se dejo ver, esta vez por un reflejo del sol, lo busqué, lo alce y pude ver en la hoja de acero un tallado con el nombre de Antonio, y me trajo al recuerdo a mi mejor amigo, Antonio, y que con el, haciendo excursiones en bici anduvimos por estas montañas, cargados con chirimbolos y las mochilas atadas de mil maneras con alambres, cordones y hasta con bolsas de polietileno, más de una ves, ¿Qué será de él?, ¿Qué será? … ¿que sería si el estuviera en el Champaqui?, me tranquiliza ese pensamiento y hasta es capas que sea así, voy a pasar por allí ni bien pueda, es posible que esté, ese es el lugar donde siempre hubiéramos querido estar en nuestros últimos días. Casi me descuido pensando demasiado, retomamos la tarea con mi hija, preparamos el equipaje, los caballos y salimos al tranco por el camino hacia lo que todavía no recordaba bien como era y como se hacía para llegar, pero era lógico que con algún río iba a tropezar, seguramente, por más que no conozca el camino, se nos cruzó una liebre y no sabía como hacer para cazarla, tampoco podía gastar energías mías ni de los caballos, así que la dejamos ir, quizá después podamos pescar algunas truchas y bañarnos antes de derramar el veneno, por lo pronto habíamos dejado unos lazos de alambre en las cuevas de vizcacha que estaban cerca del camino, en eso se estaba borrando el camino transitado y empezaban unas huella de zúlqui a marcar nuestra ruta, también se habrían como venas los senderos de animales sobre el piso y nos hacían confundir la dirección, la que por tramos desaparecía y los senderos se entrecruzaban unos con otros, pero a la distancia podía verse por donde continuaba nuevamente, hasta que las piedras le ganaban en superficie a la tierra y borraba por largos tramos toda huella, estábamos en ascenso constante, continuamos buscando los lugares por donde pudiese pasar Trocha, y Mecha, las yeguas que llevaban los líquidos, cada ves era más difícil el ascenso, hasta que llegamos a un gran tala que estaba al borde de un precipicio, es este el lugar me dije, este es el tala que marca el fin del camino, ahí esta el risco de piedra que hay que rodear para bajar hasta el río, fue nuestro fin de camino con Trocha y Mecha, todo lo que se veía desde allí era intransitable para los caballos que llevaban el veneno pero no para Trotil y Waira los de monta, entonces desatamos a Trocha y Mecha para que pasteen y salimos a buscar el río con mi hija, desde ahí no parecía haber un río cerca, sabia que estaba por allí pero,…¿donde?, dentro de tres kilómetros a la redonda, es mucho espacio, ¿En que dirección?, Mi hija me dijo que cuando se hiciera de noche lo íbamos a escuchar y tenía razón, así que volvimos hasta el campamento y esperamos la noche, pudimos contemplar el paraíso que es este pedazo de tierra, el sol sale para todos y para todos se oculta, son pensamientos que quizá, en cualquier momento de cualquier día suenen estúpidos, pero aquí y ahora son apaciguantes, Salí a buscar algo de alimento, puse más trampas y por suerte en una de ellas, al anochecer, atrapamos una vizcacha que pude cuerear gracias al puñal de Antonio, la salamos y dejamos que se oree por un rato, mientras se hacía el fuego, después de cenar pudimos escuchar el río a lo lejos, tenía razón ella, en dirección oeste de donde estábamos, nos abrazamos con mi hija e hicimos una ceremonia en agradecimiento por la incansable madre naturaleza que nunca nos abandona y a la que en esta ocasión debíamos ofender cuando derramásemos los líquidos en el río y a la que le dije que le devolveremos lo quitado, según el biólogo haciendo esto recién después de treinta años el dique y el río sería nuevamente habitado por la flora y la fauna, por lo que esta tarea, era un compromiso para mi hija, y todo aquel que se pueda salvar.

En una piedra y con el cuchillo escribí esa noche, Es la última alternativa y está en contra de mi voluntad, mi deseo es que la vida, la justicia y la libertad emerjan nuevamente. La cena estaba lista y olía a rico, cenamos hasta el cansancio y descansamos, el sol salía más temprano sobre la montaña, por lo que bien temprano empezamos a buscar por el oeste al río, cruzamos cuatro cerros y lo pudimos ver a la distancia, que entre las curvas se escondía, calculamos mil quinientos metros, fuimos descendiendo entre piedras, espinillos, tabaquillos y plantas de todo tipo, molles, acacias, aromitos y algunos pinos dispersos, todo estaba inalterado, hasta parecía cuidado, vimos el techo de una casa que estaba en un valle a la margen del río, ¿Cómo se llega hasta ahí con los caballos y el carro? Me pregunte, luego pensé, ¿pero para que?, si lo que tenía que hacer era derramar los bidones de veneno que llevaba e irme, pero llegamos a echar un vistazo, como dicen los yankees podridos, fuimos a ver diríamos nosotros y estaba todo muy tranquilo, hasta un radio viejo, que lo prendí para escuchar algo y la sorpresa era que una estacón de radio trasmitía música, la llevamos con nosotros para esperar que alguien diga de donde provenía la emisora, pero eso no pasó, también, en el patio de la casa había tres ovejas pastando, atamos una y la dejamos para buscarla cuando volviésemos de haber arrojado los líquidos al río, las otras quedaron por si a caso esta gente estuviera por ahí buscando algo, también le dejé una nota disculpándome y recomendándoles que no se muevan de ahí, por lo que pasó en el pueblo, por si no lo sabían y para encontrarlos a la vuelta si hacía falta, también le dije que la gente del pueblo había sido reclutada en Embalse de Río III.

Tomamos seis bidones y los subimos a modo de alforja a un caballo que estaba en el patio de la casa para no cansar demasiado a los nuestros, los llevamos al paso hasta el río, me puse unos guantes de goma que alcé de la casa del biólogo, de los que el tenía para manipular esto y un barbijo también, destape uno, mi hija estaba alejada, no quería que inhalara ese veneno, caminé por unas piedras hasta el medio y derrame el primer bidón, a los segundos aparecieron flotando los primeros peces muertos, el agua tomó un color amarillento y eso no me gustó por que hacía muy evidente al veneno, busqué unas ramas que estaban a la orilla del agua y até de allí dos bidones y del otro lado del río un bidón solamente, les hice un pequeño tajo con el puñal de manera que el líquido baya saliendo de a poco y que sea constante, de esa manera el color no era tan evidente, también decidí no tirar todo el veneno en ese lugar, me pareció mejor hacerlo en cada río, arrollo o acequia que encontrásemos en el camino. En eso me di cuenta que en la nota que habíamos dejado en la casa no le avisaba que el río y todos los cursos de agua que encontrase yendo desde el río hacia el sur, iban a ser envenenados, por lo que al regreso para buscar los caballos y la oveja tenía que no olvidarme de agregar eso a la nota. Volviendo hacia la casa, pudimos ver lo que estaba pasando en el río y me dio mucha pena, mi hija se largó a llorar, en un pozo de agua daban vueltas los peces muertos, eran muchísimos, también patos y garzas habían por todas partes tendidos como fideos, en ese momento desistí de lo que estaba haciendo y pensé que no tenía sentido, volví por el camino hacia los lugares donde estaban los bidones, los saqué y los enterré alejado del río, nos sentamos bajo un árbol casi vencidos y con la conciencia trillada, ¿Cómo puede ser que no sea capas de matar unos animales y estos miserables matan gente como si nada?, En eso llega un joven asustado y sin aire, me gritó que el padre estaba muriendo, me empezó a pegar y a echarme la culpa de la muerte de su padre, sacó un cuchillo y nos trenzamos en lucha, por suerte pode sujetarlo sin recibir ninguna herida, gracias a que era demasiado pequeño, pero me seguía mirando con odio, me invadió un sentimiento de culpa antes de deducir que este hombre había sido envenenado por mi, vió su caballo con nosotros, que fue, lo que le hizo suponer que éramos nosotros los únicos culpables y salí a la carrera hacia la casa, esta ves mirando el suelo, por los hormigueros y un pensamiento me hiso voltear, no podía dejar a mi hija con este muchacho enfurecido, regresé la tomé de un brazo y subió al caballo mientras que este chico montaba a otro, llegamos a la casa y una mujer mayor lloraba sobre el cuerpo entumecido de un hombre como de sesenta años, levantó la mirada y el hijo estaba llegando tras de nosotros, los gritos se escuchaban cada ves más cerca, me gritaba e insultaba diciendo que yo lo había matado, bajó del caballo y se me tiró nuevamente encima, la mujer la tomó por detrás, justo cuando me estaba por pegar con una enorme piedra en la cabeza, en eso mi hija sale de la casa con la nota que yo había escrito y preguntó si no la habían leído, y la señora contestó que no sabían leer ni escribir, entonces mi Hija comenzó a leer en voz alta, el muchacho aflojó los brazos y se derrumbó como una pirámide de cartas, cayo al suelo, los ojos se le fueron para atrás y comenzó a sufrir unas convulsiones, yo no sabía a que recurrir, el parecía estar envenenado también, pero la señora habló y dijo que le suele pasar a menudo, que son ataques que sufre desde siempre a causa de los nervios, lo atendimos con mi hija, en verdad no se como sacarlo de este cuadro, la Madre muy tranquila lo abrazo y lentamente se le fue pasando, quedó dormido en un sueño profundo, momento que aprovechamos para cavar el pozo donde enterrar al padre, La mujer señaló un lugar debajo de un gran nogal que estaba al costado de la casa, esperamos a que su hijo despierte e hicimos una ceremonia, cosa que tampoco se como se hace, fue terrible ese momento, no salía de la culpa, esta familia estaba ignorando lo que pasaba en el pueblo que estaba a unos quince kilómetros de ahí, y era por que nunca tuvieron una computadora en las manos, nunca un celular, nunca nada de eso, ni escuela si quiera, eran vírgenes por decirlo de alguna manera, y vivían de la naturaleza, sin el consumismo, sin la eterna deuda de vivir, disfrutando de la vida en lo más esencial y yo con una visita les trunqué todo, todo por un propósito incierto, por que si me preguntan como sigue esta misión, no tengo ni para decir que voy a hacer más luego, solamente me guio por una inercia ¿basada en que?, ¿Es venganza, o quiero luchar solo sin saber como, enfrentando al mundo?, ¿a qué me lleva esto?, voy a ir hasta embalse, ¿pero que hago allá? Levanto la vista y veo a mi hija esperando mi decisión, veo a esta gente que está ahora desolada, no se de mi Hijo ni de mi Madre, volvió el empecinamiento o el deseo de seguir con lo que estaba haciendo, eso tengo que buscar, a ellos, a mi Hijo y a mi Madre, cambiaron los planes amor, le dije a mi Hija, vamos hacia el Norte ahora, vamos a empezar por nosotros, hay tanto por hacer por nosotros, que con la gente del pueblo, después veremos que hacer. Le prometimos volver a esta familia y salimos sin perder tiempo hacia el norte, llevamos la oveja y unos huevos de gallina que la señora nos juntó, a su hijo lo vi sentado al lado de la tumba de su padre y no levantó la mirada cuando nos fuimos, busqué el camino hacia donde estaban nuestros caballos haciendo un descanso en cada sombra, llegamos hasta ellos, decidimos abandonar a Trocha, la más vieja y quedarnos con Mecha para alternar, hasta llegar a la ciudad de mi Madre, en el camino pude ver que los camiones estaban al ritmo de antes, constantemente en caravana llevando supuestamente agua, me fui por donde había ido antes, pasé por la casa del viejo y estaba cerrada, seguimos sin parar, ni bajamos de los caballos, seguimos al paso, las primeras luces de la ciudad ya se veían, entramos directamente por la cantera abandonada, donde tampoco había indicios de gente en los alrededores, de ahí a la casa de mi Madre solo faltan nueve cuadras, el apuro por llegar me hiso perder el cuidado, de todas maneras no veía gente y ya suponía con lo que me iba a encontrar, con nada sencillamente, con nada, y así fue, en casa de mi madre no había nadie, en el barrio no había nadie, en la ciudad no había nadie, el tajamar estaba vacío y de el salía un olor nauseabundo, en el piso había pescados y musgo podridos, la ciudad cubierta por un manto de hojas secas y húmedas y mucha tierra acumulada en todas partes, llegamos a la iglesia y ahí sobre un banco tapado en tierra había un escrito hecho con los dedos: “No tenemos destino”, tenía la respiración en su ultimo aliento, en contraparte con la esperanza que no termina de alentarme, se disputan las emociones, mi hija entro en debate con su suerte y la que yo tenía para darle, nada, de eso no sale nada, solo de un instinto puede darnos alguna alternativa, nos fuimos para la casa de mi Hijo, todo era un mismo paisaje ahí en la casa, solo que mi hijo astutamente dejo escritas sus iniciales con aerosol y una flecha por debajo a modo de indicar un rumbo que indicaba el noroeste , entonces estaba claro que si a la gente de Calamuchita la reclutaban en Embalse a la gente de acá la reclutarían en Carlos Paz. Al volver, a los caballos se los veía sedientos y no había agua por ningún lado, me acordé de una laguna que esta saliendo de la ciudad hacia el oeste, que se formo a causa de una vertiente que se abrió en la cueva de una mina de cuarzo, justo por donde pensaba ir, mientras era un ruego que hubiese agua, cuando asomamos por una calle abierta por cartuchos de trotíl, pudimos ver que la laguna era un pozo enorme, era la cavidad del agua que en algún momento existió, solo que bien al final del pozo, se veía una cueva donde hicimos noche o parte de lo que quedaba de la noche. Al amanecer camine adentrándome a la cueva y escuché agua caer entre las piedras, fue como encontrar oro, llamé a mi Hija y ella se acercó corriendo y gritando de alegría, buscamos a los caballos y bebieron muchísimo, hasta pensamos que les podía hacer mal tanta agua de repente, nos estábamos aseando cuando un ruido nos inmovilizó, el suelo estaba quieto pero del techo de la cueva caía arena, piedras y polvillo, empezamos a correr arriando a los caballo hacia fuera y gritando, yo sabía que el tropel de los caballos había causado ese movimiento y que si corrían iba a ser peor, pero el susto de los animales era tan grande, que todo intento por calmarlos fue imposible, no veía delante de mi, el polvo que levantaban los caballos y el que caía me dificultaban la respiración, a mi hija la escuchaba que gritaba delante de mi, eso era lo que me guiaba hasta que vi un pequeño resplandor, cuando salí mi Hija estaba mirando hacia adentro con un caballo tomado de las riendas y yo salía solo

viernes, 7 de octubre de 2011

Tarde 5to capítulo

Mi pueblo trabajaba organizado en todas las funciones, nos damos contención, pero acá no, ¿será que al ser más es más difícil?, ¿Será que el hecho de saquear a dividido a la gente?, ¿Que más tendrá que ver con esto, de estar todos enfrentados?, así fui pensando hasta la casa de mi hijo, quizá este equivocado también, pero me cabe esta idea, acá no hay recursos como allá, acá la gente no tiene tierra, no tiene río, no se conocen entre si, no hay lazos de ningún tipo, acá se vivió siempre para uno mismo y el otro fue siempre un extraño, se están terminando entre ellos mismos; esto es un caos, a medida que tramaba conjeturas, me iba apurando para llegar, ya perdía noción de los riesgos y procederes, sin darme cuenta estaba desesperándome, antes de llegar ya estaba preparado para enfrentarme a cualquier cosa y de cualquier modo, tengo que sacar a mi hijo y a mi madre de acá, sea como sea, pensé en buscar una casa pegada al arrollo, camino a una gruta, donde se pueda sacar provecho del lugar y alojarlos ahí, pero ¿Cómo? si esta todo custodiado, veré a mi regreso en las proximidades que hay, llegue de mi hijo por fin, golpee y nadie atendió, insistí y nada, hasta que la vecina desde su casa me escuchó, salio y me dijo que estaban en la iglesia al frente de su casa, al ir me encontré con muchos fieles ahí rezando y hablado del tema, mi hijo al verme sonrió con satisfacción, la madre se acercó con los ojos casi salidos y me preguntó como había llegado hasta ahí, si no era posible, no le dije como hasta saber bien como pensaban ellos, eso era estrategia nuestra, entonces dijo que yo tenía algo que ver con todo esto, trate de explicarle que no, ¿que le hacía pensar eso?, pero levantó la vos y me gritaba que era un traicionero, que me estaba infiltrando para sacarle a mi hijo, le dije que no mil veces, pero no escuchaba, la gente se empezó a acercar y me sacaron a puñetes, tirones y patadas, cerraron las puertas de la iglesia y no pude volver a ver mi hijo, la gente que estaba afuera siguió con las agresiones por lo que tuve que escapar, retrocedí unas cuadras y reflexioné o me resigné no se bien, los vi bien, al menos estaban entre gente, que en definitiva llevarlo era correr riesgos, había venido a ver como estaban y si estaban mal, si los llevaría, se que mi hijo me entiende, siempre entendió, regresé hasta la casa y dejé una nota por debajo de su puerta, siempre voy a estar hijo, eso decía la nota, le explique como era que había llegado para que no se deje correr por los miedos de la Madre, le conté que había hecho para escapar de mi zona y el cómo de todo, me retiré arrastrando la última imagen de Él contra las paredes y el asfalto, por entre las matas de yuyos en donde antes eran jardines, hasta en las distancias que yo había hecho lo mezclaba con migo en un sueño, fueron metros, cuadras, fueron días, caminando como para atrás o como que en ves de irme yo, era la casa la que se alejaba; de a poco me estaba acercando a casa de mi Madre, veía que todo estaba igual, abrió la puerta otra ves con susto y entré, le mentí, le dije que había podido estar con mi hijo y que los vi bien, que estaban en la iglesia y que el sacerdote junto a otros fieles los contenían y ayudaban con todo, por lo que me iba tranquilo en lo que respecta a ellos, pero angustiado por vos Ma, le pregunté que le estaba haciendo falta, como prioridad, y me mostró el patio de la casa, ahí tenía una huerta con algunas legumbres, algunas frutas y las gallinas que habían quedado las tenía bajo llave en un galpón, le había puesto corriente a todo el alambre que rodeaba la casa y había un chico que le traía algunas cosas de las que robaba a cambio de otras que le hacían falta a el, me dijo que estaba viviendo el día como sobreviviendo a las circunstancias, era ya más de media tarde, nos sentamos en la cocina, me sirvió un baso de agua y dije, esto es lo que causa todo el problema, si no es para nosotros no es para nadie me dije, tenemos que hacer lo imposible para contaminar y dejar inservible el agua, el barco no es de nadie más que de nosotros y lo hundiremos antes de entregarlo. Eso fue un juramento, mi Madre no pudo decir nada, creo que no entendió lo que dije, ella me quería para siempre como yo a ella, pero todo era una inmensa incógnita, al metro de estar donde estuve, ya cabía la posibilidad de que lo que vi, estuviera diferente, le conté todo lo que estábamos haciendo en mi pueblo y se contentó, le dije como había llegado hasta acá, su ciudad, y como era mi regreso y se tranquilizó, pero no podía prometer nada y lo entendió.
El sol estaba otra ves entrando, entonces tuve que serrar la puerta de su casa del lado de afuera y retirarme, mi Madre quedó sentada en un sillón con unas mantas en la espalda, al llegar a la calle escuche la cerradura y la llave de la luz que le daba corriente al alambre. Los pazos hasta donde estaba Lansa eran duros, contracturados, cortos, impropios, tenía miedo a que Lansa no estuviera y me invadió la incertidumbre de que hacer en tal caso, imaginé a mi hija que estaría sentada sobre el techo de casa para ver más lejos y así poder ver si yo aparecía en la distancia.
Lansa estaba gracias a dios, pero sin bozal, ni apero, ni estribos, me habían sacado todo, no sabía que hacer, si montar así o no, maldecía a todos estos malditos pero entendía que era el recurso que tenían, esto era la ley del arrebato, me preguntaba si en estas horas de estar acá, ya me estaba involucrando, por que cada ves tenía más ganas de enfrentar los desafíos, aunque sean demenciales; me fui hasta una casa que vi mientras iba llegando a Lansa, que tenía caballos atados y tome todo lo que me hiso falta sin problemas, robe dos gallinas y los huevos que estaban en el gallinero, saqué un cuchillo que estaba en un banco y me fui, también deje una nota que se lo devolvería, no se cuando, pero si vivo seguro que si, al salir pude ver a los dueños que me estaban mirando, pero que no hacían nada, estaban asustados de verme, era lógico, todos estaban aterrorizados de los desmanes que había, yo en un día me convertí en uno de ellos.
El camino de regreso comenzó con un sinfín de preguntas sin respuestas y el cometido, como el pensamiento era también uno que se confundía con dos, llegar, o volver. Lansa estaba descansado, por lo que le dije, depende de vos este viaje hermano y empezó a dominar la situación y el sueño a dominarme, por momentos, al paso, me daba cuenta que al abrir los ojos, había dejado mucho atrás sin haberme dado cuenta, espero que baya en el camino correcto, mañana veremos, luego reaccione, no podía dejar en manos de un animal todo lo que hasta ahora había hecho, por lo que decidí bajar y dormir un rato, solo que ahora no tenía manta, también me la habían robado, de todas maneras el sueño me venció y hasta fue bueno no tener la manta, por que el frio me despertó, de lo contrario se hubieran ido importantes horas sin haber avanzado por el hecho de dormir, el paisaje fue emergiendo y los recuerdos de a uno empezaron a desfilar por mi interior, desde el comienzo mismo de mi infancia, de los primeros amigos, la presencia de mi madre, mi padre en el patio con los juguetes míos, las cosas del patio ese, donde pasé muchos días, mucho tiempo, los árboles, las palomas, cuando escuchaba el llamado a almorzar, cuando mi padre venía del monte, donde se disputaba cada noche el título de héroe por extinguir la plaga, como hacen con nosotros, pero él con los pumas, llegaba a veces tarde, pasada la medianoche, con un puma en el baúl del auto y los vecinos se amontonaban para verlo y el contaba como fue que lo cazó, a el le encantaba internarse en el monte y eso me resultaba familiar con esto, venían en el aire y chocaban contra mi rostro las fotos de los cumpleaños, los amigos; todo y cada uno de ellos, los recuerdos desordenados, me iban durmiendo como con su tranquilidad, note frío en las mejillas, me seque con el puño, y note la barba larga, mi hoy encima, sin márgenes para pensar más en mi, le di con los talones en las verijas, corrió y corrió casi desbocado buscando el camino, la vida, hasta que un gran hormiguero marcó su final, sentí una rama quebrarse debajo nuestro y en un instante estaba dando vueltas por el suelo, al terminar de revolcarme me levanté y busqué a Lansa, pero Lansa estaba tendido en el suelo con el hueso expuesto de su pata derecha, miraba con los ojos vidriosos y crecía una lagrima desde allí, un calor me subió hasta las sienes, un ardor en el pecho, un ¿Por qué? Que se desparramaba como agua sin contención, ¿Por qué te pedí esto Lanza?, se quiso levantar, por que las hormigas encarnizadas ya lo estaban comiendo de a poco, pero no pudo, volvió a caer y relinchaba, ni si quiera lo podía acariciar por que al acercarme también yo era devorado, me saqué la remera y lo limpie hasta donde pude, corte ramas y le sacaba las hormigas, pero eso las enfurecía aun más, me gano el llanto, la indignación por este destino, busqué una piedra, lo más grande que pude alzar, tenía que terminar con esto sin pensar, me acerqué y me miró tranquilo por mi intención, como sabiendo que eso lo esperaba y a la vez, como pidiendo que hiciera eso, pestañó comprendiendo que ese era nuestra separación, deje caer la piedra con fuerza en su cabeza tratando de ser certero y ahí quedó, en ese hormiguero que lo devoraba sin piedad, quedé afónico, con las escamas de las lagrimas secas en el rostro, con el agudo dolor en el pecho, lo despedí y le agradecí tanto, sin sentir las rodillas me levanté y comencé a caminar.
Recordé la posta que debía estar a pocos kilómetros, me bañe en un arrollo que estaba de paso, seguí caminando hasta que un perro me ladro, ahí paré para escuchar de donde venía el ladrido, luego vi al perro que se alejaba de mi, no me quise distraer, le desee suerte, pero al rato estaba a varios metros detrás, siguiéndome, pensé en que con él podría cazar alguna liebre, entonces, Sordo le puse de nombre, por que me acorde de una vieja película que se llamó El Sordo Smith y su amigo el Orejas, si no le gusta, no hay problemas, te pongo orejas, y sin saberlo el perro en realidad era sordo, lo llamé y no obedecía, pero si, si hacía ademanes, el levantaba las orejas, al vicio, pero las levantaba, me siguió hasta la posta donde estaba una familia del pueblo y el esperado caballo, ahí le dieron un lugar a Sordo, hablamos poco, le dije que de lo que el perro case se acordaran de llevar parte a la escuela, esta gente estaba controlada por teléfono también.
El tema del teléfono cubría un área, pero daba la posibilidad de poder desplazarse con el, en discrepancia con la PC, no se con los táctiles que pasara, pero en los teléfonos viejos, no era necesario asentar las manos para el registro diario ¿Qué pasaría si encontrase el lugar donde hace frontera un área telefónica con la otra que le sigue inmediatamente?, ¿Podría la gente de un área intercambiar su teléfono con el de otra justo en el límite? Si esto fuera posible lo único que restaría sería, que al momento de intercambiar teléfonos, también intercambiar nombres y datos, los que para no tener problemas se deberían tener ya listos y asentados en una tarjeta o papel, cosa de no perder tiempo si no fuera necesario. Era otra incógnita y a la ves pensé en la posibilidad de que mi madre acuda a ese recurso para venir a casa y ¿también la tendrían los que habían sido tomados por una notebook?, pero hasta ahí no se bien, pues en las notebook, deduje que cabía la posibilidad de que el propietario de una, guarde varias direcciones a la ves, y la maldita pantalla que seguro, pide las huellas, por lo que movilizarse sería más complicado.
Llegar al pueblo me parecía increíble, el hecho de haber dejado a mi Madre en esa situación me torturaba, quede perplejo por haber visto a mi hijo y no poderlo abrazar por esa estúpida reacción de la Madre, ¿Cuándo será la próxima ves?, ¿Qué ara mientras tanto?,, ¿Habré quedado como un militar de la guardia ante él?, lo de Lanza, el caserío, todo rondaba en mi cabeza, lo del viejo Domingo, ahora me acuerdo que el tendría que estar en el pueblo, espero haya podido llegar, estaba cerca y otra ves pude ver ese constante tráfico de camiones sobre la ruta que bordea el dique, una caravana incesante esta vez los reflejos eran del sol, a los pocos minutos estaba entrando al pueblo por un campo que linda al norte del campo, solo pasando un alambrado, ya estaba sobre la calle de mi casa, son tres cuadras, las piernas temblaban, estaban incontrolables por los nervios y tenía una ampolla formándose en mi planta de pie derecho, no sabía con que panorama me encontraría, intenté abrir la puerta de casa y estaba serrado, calculo debían ser horas de la tarde, el sol estaba a pleno, miré para todos lados y no había nadie, me invadió el pánico, trate de forzar la puerta pero nada, rodee la casa para golpear la ventana de la pieza y tampoco, había un silencio muy profundo por todos lados, hasta que paso una señora mayor y me dijo que todos estaban en el comedor, que ella iba para allá, recién ahí se fue el sonido del corazón en mi sien, por dios hasta el colegio hay dieciocho cuadras más, ya no tenía más fuerzas, pero al pensar en mi Hija comencé a caminar, la mujer caminaba lento, pero me tenía que esperar, no se si por lo que le contaba de lo que había hecho, o por educada, llegue y me recibieron, bien nada me daba la sospecha de algo malo, miré entre la gente y no estaba mi hija, así que pregunté por ella, y me dijeron que estaba en las huertas en una comisión, que hasta la tarde noche no venía, eso me alivio y me dio orgullo de ella, entre a la oficina y cerré la puerta para charlar con el biólogo y le comenté lo que había visto en la N 5, me dijo que estaba al tanto, que uno de los camiones del convoy se había dado vuelta y que lo que transportan es agua, agua potable, que los diques estaban siendo vaciados sin miramientos, le comenté de lo que había visto en la ciudad de mi Madre, en la gruta y me dijo que debía ser que estaba custodiado por ser agua muy pura, por que a las vertientes de acá también las habían cercado y estaban custodiadas, ¿que hacer?, le dije de esa idea de envenenar toda el agua, pero ¿Cómo?, Los ríos arriba en la montaña, hacer algo para que el agua se infecte desde arriba hasta los lagos, me dijo que sería el fin de toda otra posibilidad, hasta de la nuestra, hasta nuestro fin inclusive. Se me ocurrió hacer pozos de agua para nosotros, pregunté, ¿Qué va a pasar cuando toda el agua se haya llevado? La respuesta era la misma, si hacíamos algo o si no lo hacíamos, moriríamos, todo quedó en el almacén inmenso de los pensamientos, dejemos eso ahora, esa va a ser la ultima alternativa, es que ya no tenemos alternativa dije, es verdad, no puedo afrontar esta realidad me dijo, hay que darle forma, primero, los pozos en este pueblo nos dijimos. Esta noche lo hablamos en el Club, eso fue lo último que charlamos.
Al salir de la oficina me contenté, vi a Domingo entre los que estaban ahí, y lo fui a saludar, nos abrazamos y me pidió el documento de su mujer mientras se sacaba el collar, le dije que Lansa había tenido un problema y que le había rendido homenaje al dejarlo, también que no lo pude enterrar, por que me lo impedían la hormigas y para echarle tierra necesitaba algo y no había nada y tampoco tenía tiempo, el me entendió y me dijo, “de a poco todo es como antes de nacer” Lo abrasé para despedirme y el collar quedó en sus manos, tenía que encontrar a mi amigo, a quien le deje la tarea de ir a mi trabajo a poner la mano en la PC, me pararon en la puerta para hablarme de no se que y lo interrumpí para preguntarle por mi amigo, justamente de eso es que quiero hablar me dijeron, la mano de el fue evidenciada, lo descubrieron y se lo llevaron, pero antes, dejó tu mano en tu casa, cosa que siempre hacía para no estar comprometido en tenerla, tuvimos que descartar las manos de vaselina, y eso ¿cuando fue?, pregunte ¿quien se encargó de poner mi mano? Su hija me dijo, estuvo haciéndolo hasta hoy. No entendía mi frialdad, no me causó pena, ni bronca, ni susto, nada, lo que le había pasado a mi amigo Corrí hasta su casa, estaba vacía, subí las escaleras agarré los cd no se por que, pero era lo único que había, me di un baño, me afeité y fui a esperar a mi hija, mientras esperaba mi pensamiento era el de una calculadora
Es soportar muchas cosas, es la rabia lo que me mantiene vivo, es la sed de vengar cada uno de los que fueron chupados, como se decía en épocas de represión, hoy, esta noche voy a insistir en el club con lo de envenenar el agua, eso, aunque sea solo lo voy a hacer, llegue a casa y estaba serrado aún, me senté en los escalones y me dormí, sentí al momento, el ya inconfundible te amo de mi hija, que al mismo tiempo me envolvía con sus brazos y lloraba repitiendo te extrañe, te extrañe, no me faltes más, los dos lloramos, entramos y decidí que por esa noche, sería mejor estar en casa con mi hija en ves de ir al club. Cuando nos acostamos la note muy delgada y yo también lo estaba, ella se puso un camisón de mi madre, diciendo que lo usaba para no sentirse sola, preguntó si había estado con ella y con su hermano, le dije que si y que por la mañana le contaba todo, me dijo lo de la mano, que estaba sobre el ropero detrás de los bolsos y la escuche soltar el aire y relajar el cuerpo, acaricie su cabecita hasta quedar dormida.
Desperté sobresaltado por un golpe en la puerta, mi hija seguía dormida, me tiré de la cama al piso, desperté a mi hija, nos metimos debajo de la cama sin hacer ruido, ella conteniendo el llanto llorisqueaba, Salí del dormitorio y vi a la perrita tranquila que movía la cola, salió de su cucha y vino hasta mi como si no hubiera pasado nada, en realidad debería haber ladrado me dije, y no lo hiso, me acerque a la puerta y no había nadie afuera, ¿Qué fue ese golpe que escuche?, ¿lo soñé?, si, lo soñé no cabe duda, después del susto apareció el sueño que tuve con todos los detalles, pero no se lo conté a mi Hija, por que era increíblemente posible que suceda, una ves que sea llevada el agua, separaran a los ancianos, a los niños, a los adolecentes, a los que tenían estudio de los que no, a los facultativos y profesionales del resto, a los políticos mismos, a todos de todos, esa fue la pesadilla que tuve, era un sueño pero había que tenerlo en cuenta, solamente le dije lo que tenía pensado, hablar en el club después de hoy, por la noche.

domingo, 2 de octubre de 2011

A caso...

A caso, por que te lo digo cantando, crees que te festejo?
A caso crees que aplaudiendo, te reconozco como líder?
A caso crees que si me levanto, es por que te respeto?
A caso crees que si te miro, te admiro?
A caso crees que si te escucho, es para hacerte caso?
A caso crees que por que camino, sigo tus pasos?
A a caso crees que si asisto, es por que quiero estar?
A a caso crees que lo que tengo, es gracias a tí?
A caso crees que resando, se te ve devota?
A caso crees que si me acuesto, descanso?
A caso crees que tenemos identicas bondades?
A caso crees que grito por que algo me duele? 
SUELTO LA VOZ Y LO QUE TENGO EN LAS MANOS Y MIS PASOS,...
SIN HABER IDO HASTA MI SUEÑO, RENIEGAN AL ANDAR POR VOS.
He nacido libre, he tenido todo el aire, todo el sol, he corrido campos, campos que ahora no se de quien son, si es suelo Argentino o de algún vecino o tal ves del asesino invasor.
TE PIDO QUE MEDITES ANTES DE HACER, CONSULTALE A TUS VENAS, SI LO QUE A VOS TE VENERA A NOSOTROS NOS CONDENA.